Mensaje de Alessandro Moroni sobre las reparaciones

Queridos amigos,

Me dirijo a ustedes el día de hoy para tocar dos temas muy importantes :

Primero, nuestra posición sobre el archivamiento en primera instancia de la denuncia contra Luis Fernando Figari y algunos integrantes del Sodalicio y segundo, dar a conocer el detalle de las reparaciones que ya venimos otorgando por la responsabilidad moral que tenemos frente a las personas que han sufrido por causa de algunos miembros y ex miembros de nuestra organización.

Cuando recibimos el dictamen fiscal con el archivamiento de la denuncia, comprendimos que es una decisión basada en el estricto marco del derecho penal. Quisiera recordarles que esta investigación no tenía como objeto demostrar si existen o no víctimas de malas acciones de personas vinculadas a nuestra comunidad, sino probar si somos una asociación ilícita para delinquir, que ha cometido secuestro y lesiones graves. El dictamen ha descartado esa acusación. Razón por la cual estamos de acuerdo con ella.

Además de las normas propias de los  ámbitos judicial y canónico, hay un necesario ámbito moral. Por eso, con respecto a Luis Fernando Figari, nosotros ya nos hemos pronunciado en varias oportunidades reconociendo todo el daño ocasionado por él, condenando sus acciones y declarándolo persona non grata. También hemos pedido su separación de nuestra comunidad y hemos enviado toda la información sobre su caso a la Santa Sede.

Lamentablemente,  no podemos hacer mucho más al respecto. El proceso contra Figari sigue adelante en Roma y sólo nos queda esperar el pronunciamiento final de las autoridades vaticanas.

Por otro lado, hemos reconocido también que algunos integrantes de nuestra comunidad hicieron mucho daño y hemos tomado medidas muy concretas para llegar al esclarecimiento de la verdad sobre todos estos casos. Y lo que es más importante: mantenemos el compromiso de reparar a quienes sufrieron por causa de ello. Esas personas siguen siendo nuestra prioridad.

Reconociendo nuestros errores y entendiendo que no podíamos afrontar solos este gran reto, convocamos a la Comisión de Ética para la Justicia y la Reconciliación, para que personas muy respetadas y objetivas pudieran acogerlas y atenderlas en primera instancia.

Además, tomamos la decisión de contar con expertos internacionales con la mayor experiencia en la investigación de abusos y atención a las víctimas, para poder identificarlas y dialogar con ellas con el firme objetivo de repararlas.

La  Comisión de Ética para la Justicia y la Reconciliación nos presentó 32 casos, y el equipo de expertos acogió a 71 personas más, con lo cual hemos atendido un total de 103 personas.

De ese total, se han encontrado elementos suficientes para considerar a 66 personas como  víctimas de abuso o maltrato de distinta índole.

Para determinar si una persona puede ser considerada víctima, no hemos exigido ningún medio probatorio como podría ser una prueba técnica o científica como se exige en toda investigación de naturaleza jurídica. Sino que hemos hecho una evaluación moral, considerando la verosimilitud de los testimonios recibidos. Y en caso de duda, hemos optado por confiar en las personas que nos han presentado su testimonio.

No podemos dar a conocer su identidad, pero sí podemos decir cómo vienen siendo reparadas:

  • Se ha llegado a un acuerdo de reparación económica en 47 casos.
  • De esos 47, ya se ha reparado a 35 y falta completar el proceso con 12.
  • Hay 5 personas en espera, porque son parte del proceso judicial.
  • Hay 3 personas que han rechazado nuestra propuesta y una que no quiso continuar en el proceso.
  • Hay además, 10 personas en vías de recibir una propuesta final de reparación

Entre reparaciones económicas, asistencia médica o psicológica, ayuda para reinserción laboral y el apoyo a algunas personas cuyos casos no correspondían a este proceso, pero que tenían necesidades urgentes, el monto aprobado para estos fines hasta el momento asciende a más de  DOS MILLONES OCHOCIENTOS CUARENTA Y DOS MIL DÓLARES.

Para nosotros, la principal responsabilidad no recae en el Vaticano o en la Iglesia peruana. La principal responsabilidad no es tampoco del Ministerio Público, la principal responsabilidad  de buscar la verdad y reparar el daño es NUESTRA.

Más allá de la alta complejidad de los procesos judiciales y canónicos hoy queremos reafirmar que nosotros estamos decididos a cumplir con nuestra responsabilidad  moral hasta las últimas consecuencias.

A la luz de todo lo que hemos afirmado, quiero una vez más pedir perdón en primer lugar a todas las personas que han sufrido algún tipo de abuso y maltrato por parte de algún miembro o ex miembro del Sodalicio, y también a toda la sociedad  que se ha sentido comprensiblemente indignada.

A los miembros de nuestra familia espiritual y a las personas de buena voluntad que trabajan cotidianamente en nuestras obras de apostolado, les pedimos perdón por todo lo que vienen sufriendo en este doloroso proceso. A ustedes, los alentamos a seguir confiando en la acción de Dios, que por su infinita misericordia hace brotar frutos de conversión, de solidaridad y reconciliación entre nosotros.

Acogiendo la verdad,  por más dolorosa que sea y reparando a quienes han sufrido podremos seguir adelante en el camino de servicio al que Dios nos llama.

Muchas gracias.

Alessandro Moroni

Superior General
Sodalicio de Vida Cristiana