“El mismo ideal y la misma misión nos animan y nos unen”

Lima, 09/12/14, (Noticias del Sodalicio – Perú). El pasado 8 de diciembre el Sodalicio de Vida Cristiana celebró una misa solemne en conmemoración por los 43 años de fundación. La eucaristía en Lima fue presidida por Mons. José Antonio Eguren Anselmi, Arzobispo Metropolitano de Piura.

Aniversario Sodálite

La celebración tuvo lugar en la parroquia Nuestra Señora de la Reconciliación y contó con la presencia de Alessandro Moroni, Superior General del Sodalicio de Vida Cristiana, quien estuvo acompañado de los miembros de su Consejo Superior y numerosos miembros de la comunidad sodálite en Perú.

También estuvieron presentes los miembros y autoridades de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, de las Siervas del Plan de Dios, de la Asociación de María Inmaculada y de la Hermandad Nuestra Señora de la Reconciliación. Acompañaron a la misma centenares de integrantes del Movimiento de Vida Cristiana, junto a diversos amigos de la familia espiritual. Se trató de una especial ocasión de celebración para la Familia Sodálite.

Mons. José Antonio Eguren inició la homilía agradeciendo la especial oportunidad de presidir la celebración y felicitando a los sodálites por este aniversario. Luego destacó como reconfortante el “redescubrirnos hijos de Santa María ya que nacimos bajo su signo, guía y protección”. Con ello el obispo invitó “a no tener miedo a las luchas que el Señor ha elegido para nosotros bajo la guía de la Inmaculada, ni a tener miedo a enfrentar los problemas”.

Destacando algunos momentos en la vida de Santa María Mons. Eguren se dirigió a los asistentes preguntándoles “¿cómo está vuestra capacidad de soñar? ¿Mantienen aún esa visión épica de la vida que ha marcado siempre nuestro estilo y apostolado? ¿Está vivo ese anhelo de que el Señor haga cosas grandes por medio de nosotros como lo hizo con María porque ella cooperó activamente con la Divina Gracia? ¿Conservan la frescura de nuestro carisma y espiritualidad y la capacidad de asombro frente a él? ¿Son conscientes de todo lo que implica y exige nuestro llamado y que han sido convocados a cooperar con los Planes de Dios como lo fue la Madre? ¿Están dispuestos a darlo todo, a padecerlo todo, a entregarlo todo?”

Luego el obispo recalcó la Aprobación Pontificia que el Sodalicio recibió en el año 1997, mencionando que dicho “acontecimiento constituye un hecho que compromete profundamente a cuantos formamos parte de esta sociedad de vida apostólica consagrada al anuncio del Evangelio así como también compromete al resto de la Familia Sodálite”.

Asimismo, Mons. Eguren resaltó que la Familia Sodálite “ha nacido bajo el mando maternal de María como una gran familia espiritual. Es el mismo Señor, es la misma Madre, es la misma Iglesia la que buscamos amar y hacer amar bajo una común espiritualidad. Es el mismo ideal, es la misma misión la que nos anima y la que nos une”.

Finalmente el celebrante recordó a los asistentes: “Ante el futuro, ánimo. Nuestra vocación es bella, hermosa y mantiene toda su riqueza y potencialidad, su actualidad y novedad”, e invitó a recordar “que hemos sido convocados para defender la verdad y encender en el mundo el amor de Dios Uno y Trino, luchamos por Cristo y por la Iglesia bajo la guía de María y Él ya ha vencido al mundo”.

Al terminar la Santa Misa el Superior General del Sodalicio de Vida Cristiana, Alessandro Moroni, dirigió a Mons. José Antonio Eguren unas palabras en las que agradeció su presencia en la ceremonia y le aseguró a nombre de la comunidad que “acogemos de corazón tus palabras y eres para nosotros un motivo de orgullo porque la Santa Madre Iglesia se fijó en uno de nosotros sodálites para que pueda ser sucesor de los Apóstoles y eso nos enorgullece y llena de júbilo”.

Las celebraciones por el XLIII aniversario del Sodalicio y la Familia Sodálite en Lima, su lugar de origen, contaron también con un almuerzo familiar en el colegio Villa Caritas, que fue una ocasiòn para compartir y celebrar esta memorable fiesta. Las mismas se extendieron en todos los países donde la familia espiritual se encuentra presente.