Entrevista a la Dra Mónica Applewhite sobre el Sodalicio de Vida Cristiana

Entrevista de Canal S a la especialista norteamericana Dra Mónica Applewhite sobre el trabajo de reforma y prevención que viene realizando al interior del Sodalicio de Vida Cristiana.

¿Cuál es su experiencia en este tipo de casos?

Mónica Applewhite: En mis antecedentes profesionales tengo un bachillerato, una maestría y un doctorado en Trabajo Social. Mi doctorado es en Trabajo Social Clínico, de manera que estudié la psicología de la gente. En los primeros años de mi trabajo estudié casos de abuso físico, emocional y sexual, analizando casos y organizaciones para determinar qué estuvo equivocado en esos casos de abuso, por qué el abuso no se previno y por qué el abuso no se descubrió más rápidamente.

A través del tiempo que trabajé con esas organizaciones, diseñé programas para prevenir los abusos, evitando que ocurran; y trabajar con ellos para responder adecuadamente si ocurren.

Comenzando el 2002, en los Estados Unidos, trabajé con la Conferencia de Superiores Mayores Masculinos que son responsables de supervisar todas las comunidades religiosas en los Estados Unidos. Desarrollé un programa de acreditación para asegurar que cada organización religiosa siguiera o superara los estándares de cuidado.

Los estándares de cuidado son aquellos que se usan para determinar si una organización está o no a la altura de las expectativas de la sociedad en términos de prevención y respuesta a los abusos que ocurren.

¿Cuál es el alcance y proceso de su trabajo?

Mónica Applewhite: Dado que mi experiencia está enfocada en desarrollar programas de prevención y programas para enseñar a las personas cómo responder adecuadamente cuando ocurren abusos, mi rol con el Sodalicio es trabajar con la comunidad en todas las dimensiones, proporcionando todas las informaciones que necesitan para entender la dinámica del abuso, entender los efectos del abuso y establecer los sistemas que los ayuden a prevenir los abusos para que no ocurran en el futuro.

¿En qué consiste la labor que usted viene realizando con el Sodalicio?

Mónica Applewhite: La capacitación que estoy ofreciendo al Sodalicio ha comenzado ya y hemos estado trabajando para ofrecer un contenido muy amplio, detallado y profundo sobre las dinámicas del poder, el proceso de preparación del abuso y las dinámicas de abuso físico y sexual. Y para ayudarlos a saber cómo responder si alguien viene a denunciar un abuso, y para prevenir que los abusos no ocurran en el futuro.

¿Cuáles serán los siguientes pasos en este proceso?

Mónica Applewhite: Habrá un proceso de desarrollo y enseñanza de programas educaciones probablemente por un largo tiempo. Queremos asegurar que no solamente aquellos que son líderes tengan la información, sino que todas las personas que son parte de la Familia Sodálite tengan la información que necesitan para proteger a los niños y sus vidas, para proteger a las personas vulnerables y sus vidas. Queremos asegurar que esa información no solamente sea conocida por un grupo reducido de personas, sino que llegue a todos.

¿Qué es una vida religiosa saludable?

Mónica Applewhite: Además de hablar sobre el abuso, también hemos hablado sobre los componentes que realmente constituyen una vida religiosa saludable. Las cosas que son saludables en una vida religiosa, y en una comunidad religiosa al servicio de las personas en el apostolado.

Hasta ahora nos hemos reunido con sodálites, también con fraternas y siervas, vamos a contuniar ese trabajo y lo vamos a ampliar a lo largo de los próximos meses.

¿Es la primera vez que el Sodalicio implementa un programa de prevención de abuso?

Mónica Applewhite: Antes de que yo comenzara mi trabajo, el Sodalicio ya estaba usando un programa que fue desarrollado en los Estados Unidos para la prevención de abusos sexuales y protección de niños. Estaban usando el programa Virtus, que es el programa de prevención de abuso sexual más ampliamente utilizado en los Estados Unidos y ha sido utilizado tanto en diócesis católicas como en comunidades religiosas, como también en varias otras comunidades de fe que han decidido que quieren adoptar ese mismo programa. Ese trabajo comenzó antes de que viniera aquí.

¿En qué consistió la exposición sobre prevención de abuso que impartió en Lima?

Mónica Applewhite: En el comienzo del programa educación que estoy ofreciendo comencé con ayudar a la gente a entender las experiencias de las víctimas. A veces para la gente es muy difícil comprender por qué alguien podría no manifestarse, por qué alguien no detuvo el abuso si tuvo la oportunidad de escapar.

En realidad es muy complicado. Por eso pasamos un día entero conversando sobre las experiencias de las víctimas. El segundo día conversamos sobre las personas que pueden haber causado que ocurran abusos, personas que son abusadores, personas que han ofendido a otros, y qué clase de desórdenes de personalidad pueden tener, qué enfermedades mentales y cómo podemos determinar si una persona puede estar en riesgo de abusar si es que no han cometido un abuso en el pasado.

En el tercer día de la capacitación hablé con ellos sobre la vida religiosa saludable, cómo seleccionar a las personas para convertirse en parte de una comunidad religiosa, cómo usar la formación como un tiempo enriquecedor para crecer y profundizar en espiritualidad. Y el cuarto día hablamos muy específicamente sobre colegios y ministerios para servir a los niños, y cómo los mantenemos seguros.

¿Puede ser esto resuelto?

Mónica Applewhite: Los sodálites y los miembros de la Familia Sodálite, pueden ver los enormes asuntos que la comunidad está enfrentando, y preguntarse si esto alguna vez podrá resolverse, si podremos estar bien otra vez.

Dentro de la Iglesia Católica en los Estados Unidos nos hicimos esa misma pregunta en 2002, cuando tanta gente se hizo presente para decir que habían experimentado abuso. Y sin embargo, cuando esas personas vinieron a manifestar esa verdad a la Iglesia y esa verdad fue recibida, fuimos capaces de aprender, de crecer y hacernos mejores para ello.

Hoy, nosotros en los Estados Unidos, hemos atravesado una tormenta y hemos sido heridos, sin embargo entre nosotros ha surgido una Iglesia renovada. Ha ocurrido una renovación porque no solamente tomamos las malas experiencias que tuvimos y las aceptamos, sino que tomamos esas malas experiencias y hemos crecido y nos hemos hecho mejores.

Yo realmente creo que los pasos que el Sodalicio está dando hoy para ser abierto, para ser transparente, para acoger a las personas y alentar a que se manifiesten,  esos pasos son dados no solamente para sobrevivir sino para progresar. Cuando nos abrimos y nos hacemos la pregunta, y pedimos “si tienes algo que decir, por favor hazte presente” en vez de decir “por favor no te hagas presente”, estamos dando un paso muy importante hacia adelante.

Ese primer paso fue dado cuando se le pidió a la Comisión que escuchara a las personas que habían experimentado abuso y redactara un informe. El Sodalicio les pidió que hicieran ese trabajo, ellos lo hicieron y contaron verdades muy difíciles. Pero una vez que ese paso fue dado, nadie puede volver atrás y pretender que nunca ocurrió. Por eso, cuando veo ese tipo de apertura, cuando veo ese tipo de paso siento mucha esperanza con relación a la Familia Sodálite y realmente creo que ella no solamente puede sobrevivir sino que será mucho mejor en el futuro.

¿Cuáles son los pasos clave?

Mónica Applewhite: Los pasos clave para arreglar el Sodalicio realmente dependen de la apertura, la acogida a todas las quejas, escuchar las preocupaciones de la gente, escuchar con mucho cuidado, aceptar el pasado, aceptar la historia, no negar la historia. Y usar todo eso para determinar qué debe permanecer y qué debe irse. Y entonces, e inclusive ahora, aprender tanto más cuáles son las formas saludables para vivir la vida religiosa, cuáles son las maneras saludables de interactuar con niños, cuáles son los estándares que están vigentes y bien actualmente, y que nosotros deberíamos aceptar en nuestra comunidad. Mucho de ese trabajo ya ha comenzado.

Es muy fácil para alguien mirar un problema que ocurrió tal vez 20 o 30 años atrás y decir ”eso debe ser la realidad hoy”, pero es importante que sepamos que se están dado pasos, que se seguirán dando pasos pero no podemos pretender que eso no ocurrió, eso es crítico.