Padre Adrián López brinda curso de Acompañamiento Espiritual

Del 3 al 10 de noviembre en el auditorio de la Parroquia Nuestra Señora de la Reconciliación en Camacho se llevó a cabo el curso de acompañamiento espiritual dirigido a los miembros del Sodalicio de Vida Cristiana.

El curso de acompañamiento espiritual tuvo como objetivo proporcionar fundamentos y experiencias vivenciales que permitan apoyar la madurez de las personas e iluminar la vida cotidiana desde la clave del discernimiento espiritual.

El P. Adrián López, profesor de la Escuela de Formadores de Salamanca, nos explica:

P. Adrián López: El acompañamiento espiritual es un medio que usamos para hacer que las personas en la vocación cristiana y en la vocación también religiosa y sacerdotal puedan seguir su seguimiento del Señor Jesús pero con las ayudas de algún hermano que tiene un poquito más de experiencia en la vida espiritual.

Un tema o un capítulo principal ha sido conocer la antropología de la vocación cristiana. Cómo aspectos que son humanos, psicológicos se integran con aspectos espirituales para comprender mejor nuestra propia antropología vocacional.

Reglas, dificultades, áreas en las que se tiene que centrar el acompañamiento, en qué consiste el acompañamiento. Cómo integrar aspectos también psicológicos, afectivos, relacionales y espirituales en el acompañamiento.

El P. Adrián López se manifestó sobre los principales desafíos en la vida consagrada y religiosa:

P. Adrián López: El primer desafío principalísimo es el de la relación personal que cada consagrada y cada religioso tiene que mantener con nuestro Señor Jesucristo. Esto es vital. Y esta relación personal incluye la vida de oración, retiros, lectura espiritual. Pero también la vivencia de nuestras promesas, de los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia.

Segundo punto de desafío importante: La vida comunitaria, las relaciones comunitarias, «mirad cómo se aman». Yo creo que muchas veces en la vida religiosa y consagrada el que una comunidad viva juntos y que vivan gozosos, felices que colaboren juntos en la misión, que se traten como hermanos es el mejor testimonio que pueden dar.

Saber afrontar los conflictos. Los conflictos están presentes en todas las comunidades, en todos los grupos humanos. Una comunidad cristiana no es más cristiana porque no tenga conflictos. Todos tienen conflictos. Si tenían conflictos hasta la comunidad de los apóstoles. La clave está en afrontar esos conflictos con un criterio evangélico.

Tercero: Yo diría la vivencia de las promesas de pobreza, castidad y obediencia. La austeridad de vida, la pobreza, es vital para ser seguidores de Jesús.

Y un desafío último, el cuarto: la misión. Decía el Papa Francisco que la Iglesia tiene que abrirse y salir hacia afuera. Ver cuáles con las urgencias, las necesidades apostólicas de nuestro mundo, de nuestra sociedad. Los hombres y las mujeres que nos rodean qué es lo que necesitan hoy. La vida religiosa se cura saliendo fuera, los de fuera son los que nos abren el corazón y nos curan de nuestros propios males.

También conversó con Canal S acerca del proyecto que dirige en la Escuela de Formadores de Salamanca, España.

La Escuela de Formadores es un máster en discernimiento vocacional y acompañamiento espiritual. Esta Escuela de Formadores va destinada a personas que trabajan en el acompañamiento, en la formación de la vida religiosa y sacerdotal, en la pastoral juvenil. Por lo tanto invito a todos los que estén metidos en estos ambientes de acompañamiento pastoral, juvenil, formativo a que se informen en la página web que tenemos www.escueladeformadores.org.

Finalmente el P. Adrián López dejó un mensaje para todas las personas encargadas del acompañamiento espiritual.

P. Adrián López: Uno que se dedique al acompañamiento espiritual de los jóvenes tiene que estar feliz y contento primero de su propia vocación. Feliz y contento de su vocación cristiana en general. Y feliz y contento de su vocación específica en su carisma. Tienes que estar enamorado de tu propio carisma y si no, dedícate a otra cosa, no te dediques al acompañamiento espiritual cristiano o vocacional.