SOMAR Brasil: experiencias de amor y solidaridad

Rio de Janeiro, 25/09/13 (Noticias sodálites – Brasil). Solidaridad en Marcha, conocida como SOMAR en Brasil, realiza trabajos solidarios con muchos voluntarios en distintas ciudades del país. Ocho voluntarios nos comparten la importancia que ha tenido el ayudar al prójimo en la transformación de sus vidas y la de los beneficiados.

SOMAR grupo

Renán Carneiro, quien trabaja con SOMAR desde 2010 participando de actividades comunitarias, como las campañas de Navidad, los censos regionales y diversos encuentros para jóvenes y adultos católicos, nos cuenta que junto a su primo y una voluntaria “armamos un grupo, donde enseñábamos inglés para niños y adultos pobres en una comunidad de Rio de Janeiro” y recuerda que él era “quien terminaba aprendiendo” puesto que “cada sábado me llevaba una lección de vida. Ellos me enseñaron que a pesar de tener una vida dura, siempre hay un motivo para estar feliz”, añade. Carneiro también explica que, gracias a su despliegue en SOMAR, él ha cambiado “mucho mi modo de pensar y la manera como yo quiero construir mi futuro”.

Renan Carneiro - Profesor de Inglés

Renan Carneiro – Profesor de Inglés

“Mucha gente coincide que, con el pasar de los años, nuestro tiempo va siendo cada vez más valioso. A partir de ahí, nuestras horas son monetizadas, y muchas veces dejar de trabajar en algunos momentos para hacer otras actividades significa renunciar a una parte ‘importante’ de dinero”, explica Pedro Thomas, voluntario en las Misiones Universitarias, para quien “la decisión de ser voluntario cuando se es joven tiene un valor inestimable, que sobrepasa los conceptos económicos” ya que “lo que realmente cuenta es el tamaño de la disposición que cada uno tiene para hacer la diferencia en la vida de las personas”. Pedro Tomas aprovecha para invitar a los demás a participar, recordándonos que “cuando conocemos verdaderamente el valor que nuestras acciones voluntarias tienen en la vida de los demás, nos sentimos realizados, felices. La felicidad, al fin de cuentas, es lo que todo ser humano busca. Ese es por tanto el mejor argumento para incentivar que todos adopten el voluntariado en sus rutinas”.

Pedro Thomas - Voluntario en las Misiones Universitarias

Pedro Thomas – Voluntario en las Misiones Universitarias

Para Juliane Borges, voluntaria de refuerzo escolar, ayudar en SOMAR es una experiencia increíble “porque hay un intercambio de experiencias con los niñas, sea al enseñarles un nuevo idioma o simplemente ayudarlas a resolver una operación de matemática, donde los voluntarios transmitimos conocimientos mientras que ellas nos transmiten sus historias cotidianas, y nos cuentan sus sueños y sus deseos”. Juliane recomienda participar de los trabajos de SOMAR pues ella se siente “muy feliz de poder hacer la diferencia en la vida de esas niñas y me gustaría mucho que otras personas tuviesen el placer que yo tengo de estar con ellas y se sientan felices como yo”.

Juliane Borges - Voluntaria de refuerzo escolar

Juliane Borges – Voluntaria de refuerzo escolar

Gabrielle Bertoni, Profesora y Coordinadora del Club de Niños, veía el trabajo solidario “como algo en que uno da su tiempo y su disposición  para aquellos que son más necesitados, hablando materialmente” pero añade que luego de “entregarme completamente a SOMAR como voluntaria, pude percibir que las personas sufren hoy en día principalmente por una enorme carencia de afecto”. Gabrielle resalta que le gusta donar su tiempo, su disposición, las mañanas de sus sábados o hasta su dinero en ocasiones. “Pero no hay nada que me traiga mayor satisfacción que poder donar abrazos, atención y cariño a esas personas, en particular a los niños”, explica.

Gabrielle Bertoni - Profesora  y Coordinadora del Club de Niños

Gabrielle Bertoni – Profesora y Coordinadora del Club de Niños

Marcus Vinícius, Profesor de Informática, la primera vez que participó como voluntario en SOMAR se preguntaba “¿Qué podría ganar haciendo esto? ¿Será que vale pena?”. Hoy, dos años más tarde, concluye que ser voluntario “no solo vale la pena, porque cambió mi vida desde el primer momento en que tuve contacto con los niños, con los pobladores, de la comunidad y también con los otros voluntarios y percibí que mi pregunta inicial se había respondido de una forma inesperada, pero mucho más productiva y feliz, pues lo que gané fue que me hicieron crecer como ser humano, cómo pensar en el prójimo, prever que a partir de un simple gesto como ese, se podía cambiar el camino de una vida, el trabajo en grupo, y finalmente la formación de amistades fuertes y verdaderas”. Por esto Marcus no se cansa de repetir “¡sé voluntario! y mira como una actitud por el prójimo puede cambiar una escenario entero”.

“Para mí ser un voluntario de SOMAR, no es solo un trabajo donde procuro ayudar al prójimo, pues muchas veces percibo que al ayudar terminan ayudándome mucho más”, nos cuenta Gustavo Noel quien además recalca que él no es voluntario “para decir simplemente que soy buenísimo, sino porque veo la necesidad de que todos los que tienen medios para hacerlo sean voluntarios”.

Marcus Vinícius - Profesor de Informática

Marcus Vinícius – Profesor de Informática

Para Rafael Rabioglio, fundador, director y profesor de Matemática en Movimiento, ser un voluntario de SOMAR exige “poner en práctica, si te importan los demás, el acto de hacer real diferencia para cambiar la realidad de las personas necesitadas”. Explica también, como experiencia personal, que cuando “me aproximo y veo cuales necesitadas tienen las personas, puedo ayudar de manera más eficaz y dar mi contribución personal. Si el trabajo está bien hecho por sí solo, dignifica al hombre y tiene resultados increíblemente recompensados, sea para los voluntarios, sea para las personas a quienes está dirigido el trabajo”. De la misma manera explica que “un niño o un joven que es beneficiado por el trabajo voluntario lleva consigo un testimonio de amor que forma parte de su formación, y, por tanto nunca le puede ser arrebatado”. Para Rafael lo que más lo motiva en su trabajo como voluntario es “el impacto causado en la vida de las personas. Impacto que se origina por una actitud de cambio que proviene de la superación, sea esta personal o de las adversidades externas y de agotar nuestras propias disculpas”.

Rafael Rabioglio - Fundador, director y profesor de Matemática en Movimiento

Rafael Rabioglio – Fundador, director y profesor de Matemática en Movimiento

“Normalmente las personas voluntarias hacen trabajo voluntario para donar tiempo y conocimiento por el bien del prójimo. Pero, en verdad, es ese prójimo quien nos da tantas cosas buenas, como cariño, respeto y amor”, explica Sandra Testa quien trabaja como profesora de danzas e inglés, y encontró su lugar en el Proyecto SOMAR que impulsa la Educación. “No hay nada mejor que de la verdadera libertad a las personas que el conocimiento y eso sucede a través de la educación. El proyecto es hecho por personas responsables, comprometidas y honestas, lo que es difícil de encontrar el día de hoy. Adoro mi trabajo voluntario y lo recomiendo a todas las personas”, resalta.

SOMAR, como es conocido Solidaridad en Marcha (SEM) en Brasil, lleva adelante proyectos solidarios en las ciudades donde se encuentra la Familia Sodálite en Brasil, promoviendo el amor por los más necesitados y construyendo una cultura de solidaridad cristiana. Este año Solidaridad en Marcha cumple 25 años desde que se fundó en Lima, Perú.