Hombre y mujer. Cómo integrar las diferencias de forma cristiana

Blog - Cankin Ma - Cömo integrar las diferencias entre hombres y mujeres

Por: Cankin Ma. (Tomado del portal A12.com)

Comencemos con el consejo de un profesor de Teología. Para él, una visión clave en la Teología consiste en ser capaz de percibir la “unión sin confusión” y la “distinción sin separación”. Esto, que en Teología surgió para hablar de la naturaleza humana y divina de Cristo, puede por extensión iluminar muchas realidades, sobre todo la visión de la persona humana.

Respecto a nuestro tema, hay un texto que ahonda en la alteridad entre hombre y mujer: “La antropología cristiana tiene sus raíces en la narración de los orígenes tal como aparece en el Libro del Génesis, donde está escrito que «Dios creó al hombre a su imagen […], varón y mujer los creó» (Gn 1,27). En estas palabras, existe el núcleo no solo de la creación, sino también de la relación vivificante entre el hombre y la mujer, que los pone en una unión íntima con Dios”*.

Por su parte, el Papa Francisco dice en el n° 56 de Amoris Laetitia: “Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que «niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer”. Esto evidencia la importancia de percibir la “unión sin confusión” y la “distinción sin separación” al contemplar el misterio de cada hombre y de cada mujer.

Y agrega: “Es inquietante que algunas ideologías de este tipo […] procuren imponerse como un pensamiento único que determine incluso la educación de los niños. No hay que ignorar que «el sexo biológico (sex) y el papel sociocultural del sexo (gender), se pueden distinguir pero no separar»”.

Pongamos una imagen. Un amigo compartió que, cuando tuvo diálogos con un psicólogo, una de las dinámicas fue escribir su autobiografía. Cuando terminó, revisó el texto y se dio cuenta de que cargó las tintas a favor de su mamá, digamos, y en contra de su papá. Así que rehízo algunos puntos tratando de ser más objetivo. Le pareció irónico que solo entonces se diese cuenta de que tenía muchas cosas en común con su papá.

Para integrar la alteridad de manera cristiana, ya sea con padre y madre, hermano y hermana, amigo y amiga, y en fin, con todo hombre y mujer que hace parte de nuestra vida, es importante evitar una exaltación excesiva o una crítica exagerada. Darnos cuenta de quién es cada uno y su lugar en la obra divina de la Creación nos pone en la dirección correcta.

Al celebrar el día del hombre, miremos a San José y redescubramos al hombre santo. Esto frente a la crisis de la persona humana, que en este contexto concreto también se puede abordar como una crisis de la masculinidad. Pensemos en la irresponsabilidad ante el don de la paternidad, la pornografía, la corrupción, la violencia, entre otros males que afectan a hombres y a mujeres de forma diversa.

Ante esto la respuesta no está en la eliminación, digamos, de la naturaleza humana, y aquí concretamente de la realidad de lo masculino; sino en la cooperación con la gracia que penetra esta realidad y la transforma, como ya lo ha hecho con muchos hombres santos, que son verdaderos modelos de masculinidad.

* Congregación para la Educación Católica, Varón y Mujer los creó, 31

Cankin Ma nació en Ecuador, hijo de padre chino. Es miembro del Sodalicio de Vida Cristiana, vive y trabaja apostólicamente en la comunidad sodálite "Mãe da Reconciliação" en la ciudad de Petrópolis (Rio de Janeiro, Brasil). Actualmente se prepara para el sacerdocio y estudia teología en la Universidad Católica de Petrópolis.