Tengo la costumbre de comprar muchas cosas que termino sin usar

3 enfoques al consumismo

Laudato Si y el consumismo

Por: Cankin Ma. (Tomado del portal A12.com)

En el último capítulo de Laudato Si’, el Papa Francisco habla de educación y espiritualidad ecológica. Empecemos por subrayar una idea que me llamó la atención al leerlo: “Tenemos demasiados medios para unos escasos y raquíticos fines” (LS, 203).

La frase no necesita muchos comentarios. El simple hecho de reflexionar sobre los motivos que llevan a decir esto, así como las consecuencias de encontrarlo a nuestro alrededor, puede dar una dirección al tema propuesto en este texto.

¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿Cómo las cosas que poseo sirven a este propósito? ¿Compro/adquiero cosas en función de este propósito?

Complementemos esta reflexión inicial citando 3 ideas más contenidas en el mismo capítulo:

Muchas cosas tienen que reorientar su rumbo, pero ante todo la humanidad necesita cambiar” (LS, 202).

Evidencia la necesidad de cambio. No solo en procedimientos, sino en los corazones.

Hace falta la conciencia de un origen común, de una pertenencia mutua y de un futuro compartido por todos” (LS, 202)

La solución, digamos, no viene de afuera, de llenar nuestras alacenas y cuartos con aún más cosas. Tampoco depende de fórmulas o soluciones mágicas. Todo comienza con la percepción de uno mismo en relación con los demás. No somos islas. Las cosas, el mundo creado, no existen sólo como escenario para mi supervivencia, digamos, sino como lugar de encuentro de las maravillas que cada criatura manifiesta en la obra del Creador.

Dado que el mercado tiende a crear un mecanismo consumista compulsivo para colocar sus productos, las personas terminan sumergidas en la vorágine de las compras y los gastos innecesarios” (LS, 203).

Es importante ser conscientes de las fuerzas que se mueven en nuestro interior. El consumismo no es sólo un comportamiento habitual en algunas personas. Es un mecanismo (con valores propios) que se nos ofrece, y que, en el caso de muchos, casi se impone como estilo de vida. Tenga en cuenta que el punto no es rechazar el uso de las cosas, su compra o venta. Se trata de proponer un camino educativo para no terminar “a merced de un consumismo sin ética y sin sentido social y ambiental” (LS, 219).

En este sentido, una tradición muy sana es el ayuno cristiano. El ayuno, para el cristiano, no implica en la negación de la bondad de lo que se ayuna (comida, internet, música, etc.), sino en el reconocimiento de que todo eso está en función del bien supremo: la comunión con Dios (por eso tiene mucho sentido que la práctica del ayuno esté ligada a la limosna-caridad y a la oración). Al reconocer y ordenar los bienes con los que me relaciono, entiendo qué cosas necesito y cuáles no.

En este sentido, Jesús nos advirtió con claridad:

No junten tesoros y reservas aquí en la tierra, donde la polilla y el óxido hacen estragos, y donde los ladrones rompen el muro y roban. Junten tesoros y reservas en el Cielo, donde no hay polilla ni óxido para hacer estragos, y donde no hay ladrones para romper el muro y robar. Pues donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón (Mt 6, 19-21).

Cankin Ma nació en Ecuador, hijo de padre chino. Es miembro del Sodalicio de Vida Cristiana, vive y trabaja apostólicamente en la comunidad sodálite "Mãe da Reconciliação" en la ciudad de Petrópolis (Rio de Janeiro, Brasil). Actualmente se prepara para el sacerdocio y estudia teología en la Universidad Católica de Petrópolis.