¿Por qué guardar el domingo?

Por qué guardar el domingo - Blog sodálite - Cankin Ma

Por: Cankin Ma. (Tomado del portal A12.com)

Hace poco cumplí años. Algo muy simpático en los cumpleaños es recibir mensajes y llamadas de seres queridos.

Si pensamos un poco, el día de cumpleaños en sí no tiene nada de diferente al día anterior, o al siguiente. Pero el hecho de que sea el día en que se recuerda la existencia de alguien, hace que, para aquellos para quienes su vida es importante, se le llame «su día».

Cuando hablamos de guardar el domingo, la forma más sencilla de captar su razón de ser es reconocer en este el día del Señor. De hecho, en el origen del nombre en español está la referencia al Señor: dies Dominica (Catecismo n° 2174).

Cuando el Catecismo explica el Tercer Mandamiento comienza refiriéndose a la visión ya presente en la Antigua Alianza: se trata de un descanso «consagrado al Señor» (Ex 31,15), una «memoria de la Creación» (Catecismo n° 2169), el «memorial de la liberación de Israel de la esclavitud en Egipto» (n° 2170), “signo de la Alianza” (n° 2171), «un día de protesta contra las servidumbres del trabajo y el culto al dinero» (n° 2172).

Esta revelación se hace plena en Jesucristo, pues «el Hijo del Hombre es Señor del sábado» (Mc 2,28). Por tanto, ante la distorsión que daba más importancia al día que a aquel para quien fue creado este día, Jesús dice con toda autoridad que «el sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado» (Mc 2,27).

La verdad, “el sábado, que representaba la coronación de la primera creación, es sustituido por el domingo que recuerda la nueva creación, inaugurada por la resurrección de Cristo” (n° 2190). Por el hecho de que «Jesús resucitó de entre los muertos ‘el primer día de la semana’ (Mc 16,2). (…) Para los cristianos vino a ser el primero de todos los días, la primera de todas las fiestas, el día del Señor, el ‘domingo’» (n° 2174).

Hasta aquí las razones por las que los primeros cristianos ya tenían muy claro el llamado a guardar ese día como el día del Señor. Intentemos ahora describir muy brevemente cómo se da este «guardar». Siempre en el Catecismo, al final de su explicación del tercer mandamiento, refiere el domingo como un «día de gracia y de descanso», y pasa a explicar: «Así como Dios ‘cesó el día séptimo de toda la tarea que había hecho’ (Gn 2,2), así también la vida humana sigue un ritmo de trabajo y descanso. La institución del día del Señor contribuye a que todos disfruten del tiempo de descanso y de solaz suficiente que les permita cultivar su vida familiar, cultural, social y religiosa» (n° 2184). «El domingo es un tiempo de reflexión, de silencio, de cultura y de meditación, que favorecen el crecimiento de la vida interior y cristiana» (n° 2186).

Así, el precepto no se reduce a ir a misa los domingos, ni se limita a una mera práctica externa. El sentido de tener que guardar el domingo —especialmente con la celebración de la Eucaristía, memorial de la Muerte y Resurrección de Cristo— expresa la íntima unión del hombre con Dios y ofrece el espacio para una mayor inmersión en este vínculo tan profundo y especial.

Cankin Ma nació en Ecuador, hijo de padre chino. Es miembro del Sodalicio de Vida Cristiana, vive y trabaja apostólicamente en la comunidad sodálite "Mãe da Reconciliação" en la ciudad de Petrópolis (Rio de Janeiro, Brasil). Actualmente se prepara para el sacerdocio y estudia teología en la Universidad Católica de Petrópolis.