¿Es posible vivir la Semana Santa profundamente durante la cuarentena?

Por: Craig Kinneberg.

Sin duda, la Semana Santa de este año será diferente para todos nosotros; no podemos negar eso. La experiencia de sostener las palmas y proclamar a Jesús en la entrada a Jerusalén el Domingo de Ramos; la belleza de celebrar y conmemorar la Última Cena de Jesús, cuando lava los pies de los Apóstoles e instituye la Eucaristía, en el Jueves Santo; penetrar el vacío y la oscuridad de la muerte de Cristo el Viernes Santo; y la alegría sentida y vivida por la Resurrección de Jesús, la victoria sobre la muerte, el Domingo de Pascua; todas estas son experiencias que hacen parte de la vivencia de nuestra Semana Santa cada año. A la luz de esto, la pregunta surge naturalmente dentro de nosotros: «y este año, ¿podré vivir la Semana Santa de la misma manera».

Como dije al comienzo de este artículo, no podemos negar que la Semana Santa será diferente debido a la cuarentena. No quiero decir que da lo mismo celebrar estos días santos participando en liturgias en una iglesia, recibiendo los sacramentos o participando a través de una transmisión en mi televisión; hay una diferencia, y el ideal es el primero. Sin embargo, nos encontramos en una circunstancia en la que el ideal simplemente no es posible, y dada esta situación, me parece fundamental hacer las siguientes preguntas: “Señor, ¿qué quiere decirme a través de todo esto? ¿Cómo quieres que viva la Semana Santa este año?”. Ante estas preguntas, quizás el Señor responderá de manera diferente para cada persona, pero me gustaría colocar algunas ideas que creo que pueden ayudar.

En primer lugar, debemos dejar en claro que el núcleo de la Semana Santa es nuestra participación en la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. No es un mero recuerdo de un evento histórico que sucedió hace 2000 años, sino de nuestra inserción en este evento que se actualiza (se hace presente hoy). Por más que esta actualización se realice normalmente en la celebración litúrgica, y no podemos estar presentes en esa celebración, podemos, desde nuestros propios hogares, entrar en el espíritu de estos eventos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Es, por lo tanto, una participación mucho más interior que exterior, y, aunque no sea el ideal, puedo hacerlo desde mi hogar, junto con mi familia, en un espíritu de oración.

Para vivir esta participación interior en estos días santos, será muy útil y nos ayudará acompañar las celebraciones litúrgicas a través de Internet. Esto nos ayudará a entrar en el espíritu de la celebración e interiorizar lo que toda la Iglesia está experimentando en estos días. Junto con eso, posiblemente habrá algunas meditaciones que podamos escuchar. Otra idea es rezar el Rosario (individualmente o en familia) y meditar sobre las lecturas bíblicas de cada día. Ayunar y abstenerse de comer carne el Viernes Santo, que es una obligación de parte de la Iglesia para todos los católicos, ciertamente también ayudará a entrar en el espíritu de la Pasión del Señor. En fin, son muchos los medios que tenemos para vivir más profundamente la Semana Santa este año en casa.

Finalmente, vale la pena agregar el hecho de que la situación por la que estamos pasando debido a la pandemia es una verdadera cruz para nosotros. Dado que un aspecto fundamental de la Semana Santa es vivir la experiencia de la cruz, junto con el Señor, no será en vano unir nuestros sufrimientos actuales con el sufrimiento de Cristo. Sabemos, sin embargo, que la cruz y la muerte no tuvieron la última palabra sobre Cristo, pues en el domingo Él resucitó. ¡Ánimo hermanos míos, porque a través de la cruz en la que vivimos, vendrá la gloria de la Resurrección!

Craig Kinneberg, estadounidense de nacimiento, ingresó al Sodalicio de Vida Cristiana a los 20 años. Luego de vivir en el Perú por 3 años en formación, en el 2013, se mudó a São Paulo, Brasil, donde ayuda en el trabajo pastoral juvenil y solidario. Ha completado los estudios de Filosofía y Teología.