¿Cuál es la razón de tu existencia?

Blog - Cuál es el sentido de tu existencia - Bernardo Marulanda

Por: Bernardo Marulanda. (Tomado del blog Me cuestiona la vida)

Hace poco vi una película en la que salía una frase de Mark Twain. Parafraseando la frase era algo así: “Hay dos momentos importantes en esta vida: el momento en que naces y el momento en que descubres el por qué”.

Cuándo leí esa frase quedé impactado y me pregunté sobre ese segundo momento: ¿Ha llegado aquel segundo momento importante en mi vida?, ¿Ya sé por qué estoy en este mundo?… y la verdad se me hizo muy difícil. Me daba cuenta que si bien he podido descubrir muchos aspectos de mi vocación y del sentido de mi vida en este mundo, también tenía la experiencia de qué mirando al futuro, la vida me podría presentar muchas sorpresas y oportunidades, y que en ese sentido no podría dar una respuesta definitiva. Entonces vino a mi mente la idea del bosquejo de una obra de arte… Tal vez nuestra vida es como un bosquejo que se va desarrollando y que va tomando forma… vemos muchas cosas esenciales, pero tal vez no podamos vislumbrar los detalles hasta el final.

Al tratar de ahondar en aquella pregunta, recordé que hace tiempo, en una de esas películas sobre la segunda guerra mundial, me llamó la atención que uno de los personajes había dicho: «Hoy me he dado cuenta para qué he vivido en este mundo». Resulta que el personaje se dio cuenta que toda su vida había sido una preparación para el día en que tuvo que salvar a sus compañeros en la guerra… el personaje tuvo una experiencia tan fuerte de aquel momento que pensó: sólo está acción me ha valido la pena vivir.

Mientras escribo me doy cuenta, que la razón principal de estas líneas es ayudarme y ayudarte a reconocer que la vida puede tener nuevos horizontes y nuevas oportunidades, que la vida puede tener muchos puntos y aparte, pero sólo uno final, que es hermoso darse cuenta que la vida te puede seguir sorprendiendo día a día.Blog de Bernardo Marulanda - Cuál es el sentido de tu existencia

Que impresionante es percibir que somos personas espirituales, llenas de libertad y responsabilidad, que nuestro ser posee una enorme potencialidad, capaz de crear y recrear nuevas realidades y darle un nuevo significado a cada cosa o a cada persona con la que nos encontramos.

Lo que pasa es que la vida tiene ciertos contrastes y polaridades que es necesario integrar o permitir que vayan dinamizando nuestras vidas. Uno de estos contrastes es que por un lado somos y por el otro otro no-somos. Hemos recorrido ciertos caminos, pero también nos hace falta recorrer muchos y eso que nos hace falta recorrer hace parte de quienes somos, desde ahora… soy alguien que le falta vivir, soy alguien con oportunidad, en formación, con potencialidades.

Cómo decía antes, se trata de que nos situemos entre los dos polos, entre el ser y la dinámica, por un lado, siendo y por el otro desarrollándonos. Mientras vivo voy descubriendo rasgos de mi propia vida y voy descubriendo quién soy, voy descubriendo mis inquietudes, motivaciones, también voy entendiendo mi contexto y mi historia, me voy dando cuenta donde me ha puesto la vida, donde me ha puesto Dios (sobre todo las cosas que recibimos como nuestra cultura, nacionalidad, familia, sexo, cualidades, estado socioeconómico, etc.). Todas estas cosas me ayudan a situarme, pero no lo son todo, ya que es necesario estar abierto y expectante a la realidad que nos rodea, nos cambia, marca, influye, potencia o afecta.

En el fondo es ser conscientes de que es necesario integrar lo que somos, a la realidad cambiante del día a día. En el ajedrez esto es muy evidente. En el ajedrez es muy importante reconocer las reglas y apuntar a la meta de dar jaque mate al rival, también es importante tener un plan, sin embargo, no se trata de que tengas un plan inicial y lo lleves a término pase lo que pase. Se trata de que tengas un plan, pero que seas consciente de que no es definitivo, sino que lo tienes que replantear jugada a jugada, ya que por más que planees, no tienes control sobre la libertad de tu oponente. A veces pasa que has formulado un plan, pero a la siguiente jugada tu contrincante simplemente te regala una pieza. Entonces…¡zas!, ¡aprovechas!, ¡cambias tu plan!… y eso en buen plan, porque también pasa que puedes ser tú el que regala la pieza… y eso no te lo tenías planificado.

La pandemia, por ejemplo, nos ha tomado por sorpresa… y cuántas cosas no hemos cambiado, cuántos horizontes no se ven diferentes. Esto justamente nos ayuda a recordar que el sentido de nuestra vida podría tomar rumbos que no nos habíamos imaginado previamente… a mí por ejemplo me conmueve mucho las historias de mujeres que no se esperaban tener un hijo, pero que sin esperarlo, luego ese hijo, se ha convertido en la respuesta a la pregunta por el sentido de sus existencias… el motor de sus vidas.

Puede ser que tengas pocas o muchas luces acerca del sentido de tu vida en este mundo, sin embargo, el hecho de que estés vivo, significa que Dios te tiene preparado nuevos horizontes, nuevas oportunidades, nuevas sorpresas. Tal vez hoy o mañana te llegue uno de esos momentos que te hagan pensar que sólo por ello, sólo por haber estado allí, habrá valido la pena toda tu existencia. Así que abre tu mente y tu corazón, ten un espíritu atento y listo para asombrarse, maravillarse y lanzarse a nuevos horizontes. ¡Ten esperanza! Porque frente a todo esto, así a ti no te quede claro, una cosa es segura… hay razones muy especiales por las que has sido creado…con mucho amor.

Bernardo Marulanda es sodálite colombiano y tiene 32 años de edad. Se vinculó al Movimiento de Vida Cristiana y la familia espiritual en su ciudad natal, Medellín, el año 2000. Más adelante se vio llamado a trabajar ayudando a los demás gracias a sus participaciones en diversas actividades de Solidaridad en Marcha. Desde hace hace dos años vive en la comunidad sodálite de la ciudad de Ayaviri (Puno, Perú).