Siete “remedios” para poner en práctica en la evangelización de los jóvenes

Por: Diego Oga.

El anunciar el Evangelio a los jóvenes es uno de los acentos apostólicos que nos ha acompañado desde los inicios de nuestro peregrinar como familia espiritual. El Señor me llamó a este anuncio desde mi servicio apostólico como educador, catequista y psicólogo primero en la diócesis del Callao (Perú) y luego, por más de 15 años, en San José de Costa Rica. Considero que siempre ha sido un reto lograr hacer significativo el anuncio de la Buena Nueva a los oídos del joven contemporáneo. Si bien, el Evangelio es el mismo, siempre se debe renovar el entusiasmo y el ardor, además de buscar nuevos métodos y nuevas expresiones, en medio de este panorama cambiante. 

En la Asamblea Plenaria del Movimiento de Vida Cristiana en enero del 2020, junto a nuestra Madre en Aparecida se conformó un equipo de trabajo dedicado a coordinar nuestro apostolado juvenil. El equipo decidió buscar la orientación de la Iglesia y es así que recurrimos a Mons. José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián (España). Mons. Munilla se caracteriza por tener una presencia muy activa en los medios de comunicación acompañado de agudeza y claridad para discernir la realidad y los retos pastorales, así como gran habilidad para transmitir sus intuiciones y convicciones personales sobre la coyuntura social a la luz de la fe.

Mons. Munilla nos concedió recientemente la oportunidad a decenas de miembros de nuestra familia espiritual para compartir con él de manera online valiosas reflexiones sobre el apostolado juvenil.

En este encuentro, Mons. Munilla inició compartiendo las que considera cinco “heridas” de nuestra sociedad actual. En primer lugar, una resistencia a madurar, envejecer, una tendencia al egocentrismo, miedo al compromiso, baja tolerancia a la frustración y el no asumir responsabilidad alguna; todo esto lo englobó en el llamado  “síndrome de Peter Pan”.  Como segunda “herida” mencionó la excesiva emotividad en detrimento de lo racional, lo técnico y la especialización en detrimento de una cosmovisión más amplia. Por otro lado, la desconfianza en las instituciones, el imperio de las ideologías y la Nueva Era, completan el elenco presentado. 

Luego de comentar estas cinco “heridas” presentó siete “remedios”. Ellos son: el buscar participar del anhelo y sed de Cristo por los jóvenes; el amarlos y acompañarlos; el transmitirles el mensaje íntegro sin hacer una dicotomía entre doctrina y experiencia; el buscar auténticos y significativos espacios de encuentro, comunidades de vida cristiana donde los jóvenes se edifiquen con el testimonio mutuo; entre otras claves resaltó el acercar a los jóvenes al mundo del dolor, la educación en la afectividad, la sexualidad y el amor maduro; y finalmente, el educar en el uso de las nuevas tecnologías.

Además de su presentación, Mons. Munilla nos ofreció un espacio para hacerle preguntas y ofrecer comentarios sobre lo expuesto. Fue un diálogo muy enriquecedor del que participaron miembros del MVC y sodálites de distintas partes del mundo, y que estoy convencido puede convertirse en un insumo muy valioso que ayudará en el discernimiento de lo que Dios quiere de nosotros como miembros de una misma familia espiritual en el servicio apostólico, particularmente a los jóvenes.

Diego Oga Miranda nació en Lima. Es miembro del Sodalicio de Vida Cristiana desde 1997. Viene realizando su servicio apostólico en San José de Costa Rica hace más de 15 años. Estudió las carreras de Periodismo y Psicología, además realizó un master en Pedagogía y uno en Acompañamiento y Discernimiento Espiritual, en Salamanca, España. Actualmente se desempeña como docente.