En situaciones límite, la vida siempre prevalece

Por: José Alfredo Cabrera.

Hablaba con mi papá que tiene 87 años y me dice con asombro: “Nunca en mi vida, he vivido algo así”, refiriéndose a esta pandemia mundial que estamos sufriendo todos. La situación que estamos presenciando es inédita y nos ha puesto a todos a pensar en cosas esenciales.

Como dice el pensador francés Blaise Pascal: todos los problemas de la humanidad se basan en que el hombre no puede sentarse sólo en su cuarto y enfrentar con seriedad las preguntas más decisivas para su existencia. Y creo que a la fuerza la humanidad ha sido confinada a estar recluida una o dos semanas (o no sabemos hasta cuándo) y hacerse los cuestionamientos más importantes: ¿Qué es la vida? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Cuáles son los valores más importantes para la sociedad? ¿Qué es lo más importante para nosotros en este momento crucial y determinante?

Las reglas de juego en este momento son totalmente novedosas: diversión recortada al mínimo, distancia social, inseguridad, incertidumbre ante el futuro, miedo al sufrimiento y la muerte. En los escenarios extremos es donde aparecen o emergen los valores más importantes, aquellos que nos han permitido sobrevivir como humanidad y nos han ayudado a evolucionar sin caer en la extinción ¿A qué me refiero?  A los valores trascendentes como la fe, la esperanza y la caridad entendidos como dones de Dios. A los valores humanos más profundos como la familia, la amistad, la solidaridad y la preocupación por el otro.

Este no es un tiempo de divisiones ideológicas o partidistas, no es tiempo de mezquindades o individualismos. Es tiempo de descubrir los tesoros de nuestra humanidad y abrazarnos a ellos de tal manera que nunca nos olvidemos que lo esencial y los valores de siempre son aquellos que sostienen todo el edificio de la vida humana y de nuestra sociedad.

Espero que el tiempo post-coronavirus sea un tiempo donde nos preocupemos por defender toda vida humana, se redescrubra la inmensa dignidad de la persona y la sociedad se oriente hacia el bien común y la solidaridad como principios fundamentales sin los cuales no podríamos vivir.

José Alfredo Cabrera es peruano de nacimiento y ha servido en la misión de la Iglesia durante varios años en Colombia y Ecuador donde actualmente reside. Es educador y psicólogo. Le gusta aprender constantemente como también servir a los jóvenes y a las familias a través de la enseñanza y la consejería.