Letras antes de Navidad

Por: José Alfredo Cabrera.

Se está acabando el 2019 y estamos a las puertas de una nueva Navidad. La palabra Navidad viene de Natividad que significa Nacimiento. Celebraremos el Nacimiento del Salvador que viene como Niño Jesús a ofrecernos la fe, la esperanza y la caridad. Son tres regalos que si abrimos el corazón, nuestra vida se llenará de gozo y alegría con la que podremos ayudar a iluminar el mundo.

Especialmente creo que la Navidad nos trae esperanza. Las luchas y desafíos del mundo son muchos y constantes. Vivimos en medio del gozo y la alegría. A veces necesitamos un porqué para seguir trabajando y esforzándonos en el camino de la vida. Yo creo que ese porqué se resuelve mirando el pesebre que en estos momentos está presente en nuestros hogares o trabajos. Sin esperanza la persona es incapaz de vivir. Esa esperanza la necesitamos alimentar constantemente . Y el tiempo de Navidad nos invita a eso. Como dice Martín Descalzo en un prólogo a un libro de Charles Peguy: “la niña esperanza es la obstinación de quienes se atreven a pensar que el mundo será mejor mañana, y el generoso coraje de quienes se deciden a poner la mano en el arado sabiendo que sólo sus hijos recogerán la cosecha. La niña esperanza es el fruto de una inmensa fe en Dios y una gigante fe en la bondad del hombre”.

Cuando vemos al niño Jesús en el pesebre estamos presenciando uno de los más grandes misterios de nuestra fe: Dios que se hace hombre, se hace niño, hijo de mujer. Que Dios se haya querido hacer hombre nos entrega la certeza de su gran amor por nosotros. Que Dios se haya hecho niño nos ofrece la esperanza que la humanidad posee en su interior una fuerza de bien, bondad y felicidad que puede transformar y cambiar el mundo entero. El milagro de Navidad es que un Niño frágil y pequeño le puede devolver la esperanza a un mundo que camina perdido y sin futuro.

Propongámonos hacer silencio en estas noches agitadas de diciembre y especialmente en la noche de Navidad. Contemplemos nuestro pesebre y miremos la fuerza infinita de amor y esperanza que irradia el pequeño Niño Jesús. Que nuestro corazón se llene de la energía que viene de Dios Amor para poder transmitir a los que se mueren de frío y amor, la calidez y la esperanza que sólo el Señor nos puede dar.

¡Feliz Navidad 2019!

José Alfredo Cabrera es peruano de nacimiento y ha servido en la misión de la Iglesia durante varios años en Colombia y Ecuador donde actualmente reside. Es educador y psicólogo. Le gusta aprender constantemente como también servir a los jóvenes y a las familias a través de la enseñanza y la consejería.