Sobrellevar esta crisis será más fácil si aplicas estas 8 herramientas (te lo prometo)

Por: Pablo Perazzo. (Tomado de Catholic-Link)

Victor Frankl, el fundador de la corriente psicológica llamada logoterapia, considerada la tercera escuela Vienesa de psicología, que nace dentro del círculo de filósofos existencialistas como Jean Paul Sartre, Heidegger, Nietzsche y otros, nos brinda herramientas que responden a preguntas muy profundas y fundamentales del ser humano.

La logoterapia busca responder y salir al paso de las depresiones que tienen una causa u origen fuera del doliente. Como esta cuarentena a la que nos ha empujado la pandemia, que es algo que escapa totalmente a nuestras manos.

Veamos entonces algunos de sus planteamientos, para afrontar esta situación del coronavirus, que nos ha puesto en cuarentena y nos obliga a enfrentar una situación, para la cual nadie se había preparado.

Creo que estas propuestas de Frankl podrán ayudarte mucho a mirar con otros ojos la crisis en la que nos encontramos:

1. La logoterapia nos habla de la experiencia del amor

Muchos están lejos de sus seres queridos, y algunos se la pasan 24/7 con su familia. En ambos casos debemos recordar la fuerza que tiene el amor para enfrentar situaciones dolorosas o difíciles. Situaciones que abundan durante estas semanas.

Obviamente sabemos que para nosotros, cristianos, no se trata de cualquier amor, sino fruto de un encuentro con Cristo. ¡Hagamos todo lo posible por transmitirle a otros este amor!

2. El sentido del pasado

No se trata de quedarse en él, sino de recordar y revivir experiencias bonitas y simpáticas con nuestros seres más queridos. Es como llenar el tanque de gasolina para seguir avanzando.

Creo que es algo fundamental para aquellos que, infelizmente, han perdido algún ser querido durante este tiempo. Tratemos en lo posible de revivir todos los momentos felices y de traer a la memoria y el corazón esas experiencias hermosas vividas juntos.

Piensa cuáles serán esas actividades que harás con tus seres queridos cuando esto termine. Compárteselas y anímalos a aportar ideas. Seguro pasarán un rato muy agradable planeando aquellas cosas que solían hacer y que antes no guardaban tanto significado.

3. Visión a futuro

Tener un sentido, una tarea, un motivo o misión por el que luchar, queriendo alcanzarlo en el futuro. Los que logran pensar objetivos a vivir en el futuro, son los que más se esfuerzan por vivir mejor el presente, pues quieren estar bien preparados para cuando ese futuro sea real.

Este punto va de la mano con el anterior. Eso da una razón para vivir, incluso en medio a un sufrimiento tan fuerte como el actual. ¡Piensa, planea, escríbelo, investiga y guarda la esperanza de que podrás lograrlo!

4. La actitud, ¡uno de los puntos en los que más enfatiza la logoterapia!

Estos es algo muy característico de Viktor Frankl. Decía que, si no se pueden cambiar las circunstancias, entonces se puede elegir cambiar la actitud. Es decir, ¿qué tipo de cuarentena queremos vivir?

Nos pueden quitar muchas cosas que teníamos antes de todo esto. Pero nuestra libertad para actuar y pensar como queramos, nadie nos las puede arrebatar.

Hay muchas cosas que estamos aprendiendo durante este tiempo si tenemos una actitud positiva: la solidaridad, la cercanía más íntima con nuestros familiares, más fraternidad y servicio humilde, etc.

5. Sentido del humor

Manifiesta la capacidad para distanciarte emocionalmente de las cosas que te causan estrés, vive más espontáneamente. Trata de relajarte un poco, ocupa tu mente con alguna actividad. Frente a lo que vivimos no hay mucho qué hacer.

Debemos aceptarlo y seguir hacia adelante. El hecho de aceptarlo nos da muchísima libertad, y nos ayuda en cierto modo a dejar de vivir angustiados y con miedo. Esto es lo que tenemos, este es nuestro presente, nuestro diario vivir, saca esa sonrisa y esa buen humor que has escondido.

6. Vivencia de espiritualidad

Frankl, cuando estaba en el campo de concentración, rezaba, tenía un diálogo muy íntimo con Dios. Para nosotros también es evidente lo necesaria que es la oración en estos tiempos.

Si hay alguien que nos puede ayudar a seguir con la frente en alto, es Dios. Aférrate a Él, en los días buenos y en los días malos. Háblale en todo momento, dile cómo te sientes, qué necesitas, qué te preocupa, Él siempre escucha.

7. Soledad… la logoterapia nos recuerda que es un tesoro

Hay una soledad que no es mala, es hermosa. Una soledad en la que uno se encuentra consigo mismo. Conectamos con nuestro interior, y podemos pensar qué estamos haciendo con nuestra vida.

¿Qué sentido le estamos dando a la vida?, ¿cómo estamos viviendo para encontrar la felicidad?, ¿qué tan bien me siento estando solo?, ¿esto me ha demostrado que soy más fuerte de lo que creía?, ¿me siento agradecido con la soledad y el silencio que he experimentado este tiempo? Escribir en un diario es algo que puede ayudarnos mucho.

8. La trascendencia

Esta actitud es fundamental. No quedarse encerrado, mirándose «el propio ombligo», sino preocuparse por los demás. ¿Qué necesitan los otros que habitan conmigo? Trascender mis propias necesidades y ayudar en lo que pueda a los demás.

Eso nos ayuda a «olvidarnos» de nuestro propio dolor y sufrimiento, y nos da la alegría y felicidad de brindar un poquito de paz y serenidad a los demás.

Así que ¡ánimo! Tenemos muchas posibilidades para cambiar nuestras actitudes que, quizás, no nos están ayudando a vivir la alegría y serenidad, con y a pesar de esta pandemia.

No nos dejemos llevar por el negativismo. Más allá del panorama negativo, hay muchas cosas positivas que podemos vivir. La logoterapia nos plantea una manera nueva de ver las cosas y una forma totalmente distinta de afrontar las crisis, si quieres profundizar en el tema te recomiendo este curso online.

¡Recuerda que no estás solo y que ante el dolor y la incertidumbre siempre tendrás a Dios, a María Santísima y a los santos!

Pablo Augusto Perazzo, brasileño, vive en Perú desde 1995. Licenciado en Filosofía, Magíster en Educación y tiene especializaciones en Antropología Cristiana y Logoterapia. Escribió el libro (2016): "Yo también quiero ser feliz". Es redactor de contenidos para Catholic-Link, y colabora con la Revista familiar VIVE (Guayaquil). Es conductor de dos programas en Radío María (Perú): “Vive Feliz” y “Matrimonios felices en Cristo” y es fundador del proyecto Felicitas que promueve la felicidad cristiana en los matrimonios.