Formación

Nuestro proceso de formación sodálite lo entendemos como una colaboración humilde, activa y responsable con Dios y la acción formadora de la gracia con la cual cada uno de nosotros debe colaborar. La formación sodálite es respetuosa de la dignidad y la conciencia de cada persona, y busca promover el ejercicio maduro y responsable de la libertad en un espíritu de discernimiento espiritual.  

Nuestra formación busca recorrer un itinerario pedagógico continuo y progresivo como un único camino de seguimiento de Cristo que se realiza en dos grandes momentos: la formación inicial y la formación permanente. El objetivo principal del itinerario formativo en el Sodalicio es la conformación al Señor Jesús por la piedad filial mariana.


Sodalites formandos junto con Sodalites de compromisos perpetuos en nuestra comunidad en Guayaquil


Nuestro itinerario formativo 

Las etapas en el itinerario formativo en el Sodalicio actualmente son:

Aspirante (1 a 3 años)
Etapa inicial para un católico bautizado y confirmado que descubre en su vida algunas señales de vocación a la plena disponibilidad apostólica en el Sodalitium. Es un momento particular de discernimiento de aquellos signos, en compañía de la comunidad sodálite. Se puede ser aspirante una vez cumplida la mayoría de edad. Al emitir esta promesa no se ingresa a vivir a una comunidad sodálite. Conforme se vaya avanzando en el discernimiento, el aspirante puede tener una experiencia de algunos meses de vida comunitaria para seguir madurando su discernimiento. 

Probando (2 años)
Aquí la persona ingresa formalmente a la vida comunitaria y se inicia un tiempo en el cual el acento está puesto en la formación espiritual interior a través del cultivo de la relación con Dios (en la oración, el estudio y el silencio), consigo mismo y con los demás, profundizando en su identidad bautismal como hijo y apóstol del Padre e hijo de María, a semejanza de Jesús. Esta etapa se realiza en un centro de formación. Generalmente, antes de iniciar esta etapa, el candidato ya ha concluido sus estudios universitarios.

Formando (2 años)
El sodálite sigue creciendo en vida de fe y se prepara de manera más explícita para sus compromisos temporales de plena disponibilidad viviendo un proceso de formación y maduración apostólica de la personalidad. Es una etapa de transición hacia una vida apostólica de mayor inserción en el mundo. Esta etapa se realiza en una comunidad apostólica con un formador asignado. 

Consagración Apostólica a Santa María
Es un compromiso que manifiesta el deseo de colaborar plenamente y a perpetuidad con la misión apostólica de Santa María. Este compromiso expresa un rasgo esencial del carisma sodálite y su espíritu se conserva a lo largo de toda la vida. Esta consagración se realiza poco antes de los compromisos temporales.

Compromisos Temporales de Plena Disponibilidad Apostólica (2 hasta 9 años)
Es la última etapa de la formación inicial del sodálite, en la cual la persona después de solicitar y ser admitido, emite los compromisos de plena disponibilidad apostólica de forma temporal. En esta etapa se procura que el sodálite, acompañado por las autoridades de la comunidad en la cual vive, vaya encontrando su lugar en la misión. Generalmente dura entre 4 y 5 años. Al final de esta etapa, la persona realiza un periodo de integración espiritual de toda su formación inicial de unos 8 meses aproximadamente. 

Compromisos Perpetuos de Plena Disponibilidad Apostólica
El sodálite manifiesta un grado de madurez vocacional que le permite emitir sus compromisos a perpetuidad y así vincularse a la comunidad de por vida. Siendo un sodálite de compromisos perpetuos, la persona recibe una misión específica de parte de su superior mayor. A partir de aquí, el sodálite vive la formación permanente, procurando crecer en una percepción de toda su vida como apostolado permanente. 

Sacerdocio Ministerial en el Sodalicio
El Señor convoca entre los sodálites a algunos a quienes encomiendan la misión de servir a la comunidad y a su misión desde el sacerdocio. Para ser ordenado sacerdote en el Sodalicio se requiere haber emitido los compromisos de plena disponibilidad a perpetuidad. La formación más específica encaminada hacia el sacerdocio puede iniciar en el periodo de compromisos temporales.

Sodálites con el P. Ghirlanda al final de la misa de cierre del tiempo de integración en Roma.


Centro de Formación

Durante la formación inicial los probandos viven en un Centro de Formación, en un ambiente comunitario de oración, estudio y compartir fraterno a cargo de un formador. Es un ambiente de libre discernimiento en el cual se va profundizando en el llamado particular que Dios hace a cada uno de ellos.

Durante este tiempo, mientras profundizan y precisan el sentido de su llamado, los probandos se van preparando para poder servir mejor en la misión apostólica del Sodalicio, a través de una formación espiritual y humana. La formación académica durante este tiempo también es importante, ella se da a través de la formación en la fe de la Iglesia, la filosofía, la teología y la profundización en la vocación a la plena disponibilidad apostólica. También reciben capacitación  y se incorporan al apostolado comunitario de acuerdo con los objetivos formativos de la etapa en que se encuentren.


La Formación Permanente

Los sodálites entendemos, que la formación no solo es necesaria en los primeros años de pertenencia al Sodalicio, sino que debe ser constante. Se trata de una formación permanente que permita estar siempre disponible y preparado para responder mejor a la misión evangelizadora en donde el Sodalicio lo necesite.

Esto se realiza a través de diversos cursos, talleres, reuniones y otros medios formativos, que buscan responder de una mejor manera a nuestra misión apostólica de la mano de las reflexiones y desafíos de la Iglesia. Así se van desarrollando temas que ayuden en la vida y misión en el Sodalicio, como la afectividad, el acompañamiento espiritual, la crisis de la vida consagrada, el discernimiento de espíritus, el carisma, prevención de abusos, entre otros temas.

La Ratio formationis

La Ratio formationis es un documento inspirado en el carisma de una institución, en el cual se presenta de manera clara el camino a seguir para asimilar plenamente la espiritualidad del propio Instituto.

La Ratio formationis del Sodalicio es un documento que recoge el itinerario formativo durante las diversas etapas de nuestra vida comunitaria según nuestro carisma y espiritualidad, por tanto, este documento está dirigido a todos sus miembros: tanto a los de formación inicial como a los de formación permanente.

Al concluir la V Asamblea General en enero de 2019 se solicitó que el actual gobierno, a través de los medios que disciernan más adecuados concluya e implemente la Ratio formationis, para lo cual, se formó el Comité de la Ratio formationis en abril de ese mismo año. 


Día de trabajo del Comité de la Ratio Formationis


Delegado Pontificio para la formación

Considerando la importancia de la formación inicial y permanente dentro de la vida del Sodalicio y pensando en el futuro de la comunidad, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica nombró al P. Gianfranco Ghirlanda, SJ, Delegado para la formación del Sodalicio de Vida Cristiana en abril de 2019.

Dentro de sus responsabilidades están la de continuar la renovación del plan formativo del Sodalicio, acompañar el proceso de elaboración de la Ratio formationis, velar por la adecuada preparación de los miembros responsables de la formación inicial, asegurando un adecuado acompañamiento espiritual a los miembros en su formación inicial y planificar actividades para la formación inicial y permanente.

A la fecha el P. Ghirlanda sigue acompañando los trabajos de la Ratio y algunas de las principales iniciativas que se impulsan en la formación inicial. En más de una ocasión ha manifestado su conformidad con las mejoras que se vienen realizando en la comunidad en estos últimos dos años.