“El apostolado solidario es una plasmación concreta de nuestra vida apostólica”

Entrevista a Gabriel Eche

Participantes del programa Recicladores Comunitarios en la Fundación Acción Solidaria (FAS)

El apostolado y ayuda solidaria son parte fundamental de nuestra vida y formación como sodálites y está muy presente en todas nuestras comunidades. La comunidad Inmaculado Corazón de María, ubicada en Guayaquil, Ecuador, trabaja muy activamente en este acento de nuestro carisma por lo que conversamos con Gabriel Eche, sodálite peruano en etapa de formación, quien nos cuenta acerca de los diversos proyectos solidarios en los que nuestros hermanos participan.

¿Cómo describirías el apostolado solidario en Guayaquil?

Mi experiencia en Guayaquil ha sido descubrir, más allá de la comunidad o el Movimiento de Vida Cristiana (MVC), un fuerte acento solidario en la sociedad. Existen muchas organizaciones e iniciativas que buscan ayudar a los más vulnerables. Estás caminando por la calle y no es extraño encontrar a personas ayudando a los indigentes en la calle. Creo que, en ese sentido, la comunidad se ha podido insertar bien, desplegar y evangelizar en esta cultura de solidaridad. 

Creo que algo importante es ver nuestro apostolado solidario como un servicio que puede darse en lo más sencillo y cotidiano. Nuestra casa es un punto de llegada donde muchos necesitados e indigentes tocan el timbre y saben que van a ser atendidos con generosidad brindándoles alimento y bebida, y atención a alguna otra necesidad más particular que tengan. 

El apostolado solidario en Guayaquil es activo, existen diferentes iniciativas de ayuda solidaria y no ha sido difícil encontrar voluntarios que también quieran vivir la solidaridad con los más necesitados desde su ser cristianos.

¿Cuáles son algunas de las mayores necesidades que atiende?

Las necesidades que atendemos, como todo buen cristiano, son las espirituales, materiales e intelectuales (de formación humana). Buscamos llegar al corazón de las personas para acompañarlos en su encuentro con Jesús y junto con eso brindar espacio de formación en valores humanos.

Voluntarias de Pan para mi hermano compartiendo con los más necesitados en las calles de Guayaquil

¿Qué tipo de apostolado solidario realizan con frecuencia?

La comunidad participa de diferentes proyectos solidarios y en diferentes niveles. Estos son en conjunto con las instituciones que tenemos aquí en la localidad.

Contribuímos en Pan para mi hermano (PPMH) que es parte del MVC, en el cual dos hermanos de la comunidad formamos parte del equipo coordinador. Este proyecto permanece activo desde el 2002 y a lo largo de los años se ha logrado afianzar a pesar de las dificultades. En este proyecto, hoy atendemos a más de 200 beneficiarios. Cada sábado por la mañana, salimos a las calles a su encuentro, les damos catequesis sobre el evangelio de la semana y les repartimos un plato de comida. Lo importante es compartir con ellos un mensaje de esperanza y de fortaleza para enriquecer la mirada hacia sí mismos desde la dignidad de hijos. 

Otro servicio en el que participamos es el del proyecto Recicladores Comunitarios (RECICOM).

Asimismo, el MVC organiza esporádicamente Misiones a zonas vulnerables y necesitadas, sobre todo de fe y encuentro con el Señor. También la campaña Navidad es Jesús es un proyecto donde la comunidad encuentra un espacio de servicio y entrega solidaria. 

Eventualmente surgen otras iniciativas promovidas por Fundación Acción Solidaria (FAS), Humane, el MVC o dentro de la misma comunidad que ayudan a vivir la solidaridad. 

¿Qué más nos puedes contar sobre RECICOM?

Este proyecto que, por pura gracia y providencia de Dios, nació en medio de la pandemia del COVID-19, ahora es uno de los proyectos de FAS.

Lo conforman 25 recicladores de base (recicladores de la calle) que se reúnen cada sábado por la tarde para recibir formación humana y espiritual por parte de los voluntarios, y almorzar juntos. Son tres los hermanos sodálites que están a cargo del proyecto. Acompañados por aproximadamente 15 voluntarios, planificamos iniciativas que promueven su oficio, buscan cultivar una formación humana e intelectual y fomentan la convivencia como comunidad de amigos que tienen un oficio común en torno al Señor Jesús.

También ofrecemos, a nuestros recicladores inscritos, un espacio cada dos semanas donde podemos comprarles el reciclaje a un mejor precio que en la calle. Nosotros, apoyados por FAS, lo vendemos a una recicladora grande. Esto ha sido un gran desafío, pero poco a poco ha ido encontrando estabilidad y constancia.

Una nota importante es que la comunidad de voluntarios también se ha nutrido por el espíritu de comunión que los ha ayudado a crecer en compromiso con el proyecto y, sobre todo, en amistad entre ellos. 

P. Luis Troya bendiciendo a los participantes del programa Recicladores Comunitarios con sus nuevos triciclos obtenidos a través del proyecto

¿Cuál es tu experiencia como voluntario del apostolado solidario?

Creo que el mayor regalo que Dios Padre me ha entregado es poder acompañar en el camino de encuentro con el Señor a mis hermanos. Ha sido percibir en primera línea cómo el Espíritu Santo transforma los corazones. Ver la alegría y gratitud con la que los más pequeños reciben las bendiciones de Dios y ver cómo los corazones de los voluntarios se van transformando en uno más entregado y generoso.

¿Qué rol juega tu vida en comunidad y tu apostolado solidario?

El apostolado solidario es una plasmación concreta de nuestra vida apostólica a la cual uno se hace plenamente disponible para servir a Dios y la Iglesia. Por lo tanto, es imposible separar la vida comunitaria, que es la vida cotidiana del sodálite, del apostolado solidario. En concreto, aquí en la la comunidad Inmaculado Corazón de María, resulta el soporte en el cual los hermanos podemos, no sólo apoyarnos, sino acompañarnos para servir a los demás. Se hace muy concreto el lema que nos ha caracterizado: “ayudarnos entre nosotros para ayudar a los demás”.

Además de los diálogos informales o “de pasillo”, buscamos tener conocimiento del apostolado que cada uno va realizando y estar en sintonía. Las reuniones formales de coordinación apostólica son el espacio en el que cada equipo apostólico interno comunica cómo se va plasmando el apostolado y juntos planificar iniciativas que sigan nutriendo de manera evangélica nuestra misión apostólica.

¿Qué maneras hay de ayudar?

Con PPMH la mejor donación es el aporte monetario que ayude a sostener el proyecto. Para esto, tenemos cuentas de banco donde se canaliza toda esa ayuda:

Banco del Pacífico
Jenniffer Morales
Cuenta ahorros: 1039467996
CI: 0925822884

Produbanco
Juan Pablo Córdova
Cuenta ahorros: 12054086634
CI 1715829956

Banco Guayaquil
Mónica Cristina Proaño M
Cuenta ahorros: #29261495
CI: 1205933946

Con RECICOM la ayuda se puede canalizar a través de la Fundación Acción Solidaria o a través de la comunidad sodálite en Guayaquil. 

Sin embargo, la mayor de las ayudas son las oraciones por los proyectos y todos los que participan en ellos.

Sodálites de la comunidad ‘Inmaculado Corazón de María’ y voluntarios de Pan para mi hermano en Guayaquil, Ecuador

¿Cómo puede contactarse con ustedes alguien que quiera ayudar con el apostolado solidario?

Los principales y hoy más efectivos canales. de comunicación son las redes sociales:

Facebook

Pan para mi hermano

Fundación Acción Solidaria

Comunidad Sodálite Inm. Corazón de María

Instagram:

@Panparamihermano

@Recicom.ec

@fasolidaria

@Icm.scv

¿Qué planes tienen para seguir ayudando?

Por ahora es el trabajo del equipo interno de la comunidad que promueve iniciativas para vivir la solidaridad con los más frágiles y pequeños. Sostener los proyectos que ya están en marcha y lanzar nuevos horizontes apostólicos-solidarios, siendo un apoyo grande el apostolado juvenil que realizamos.

Natural de Piura, Perú, Gabriel Eche es miembro del Sodalicio de Vida Cristiana y actualmente vive en la comunidad sodálite Inmaculado Corazón de María, ubicada en la ciudad de Guayaquil (Ecuador). Actualmente está en la etapa de formación inicial como Formando. Gabriel cuenta con estudios universitarios de Administración de Empresas en la Universidad Nacional de Piura; actualmente está dedicado al estudio de materias de Teología, da clases en el Instituto de Negocios Humane y sirve en el apostolado del MVC en Ecuador y en diversos proyectos solidarios.