Brasil: Compromiso de Plena Disponibilidad Apostólica en el Sodalicio

São Paulo, 09/04/13 (Noticias del Sodalicio – Brasil). El pasado 7 de abril, segundo domingo de Pascua y fiesta de la Divina Misericordia, Andrés Luján Gallo realizó sus compromisos de Plena Disponibilidad Apostólica a perpetuidad en la ciudad de São Paulo en Brasil. La ceremonia fue presidida por Mons. Darci José Nicioli, Obispo Auxiliar de Aparecida, en la Capilla del Colegio Pío XII, lugar al que asistieron miembros de la Familia Sodálite de distintos lugares del Brasil, así como sus familiares proveniente de Colombia, lugar de nacimiento de Andrés.

Durante la ceremonia el obispo celebrante exhortó al profesando a confiar siempre en el amor de Dios para poder anunciarlo al mundo entero. “La fuerza del cristiano que brota del Corazón de Cristo es el Amor. Es el Amor, la fuerza del Amor, la que revoluciona el mundo. ¡Andrés, ésta es tu fuerza! ¡Solo ella es tu arma! ¡Es con ella que vas a vivir tu vida! El Amor de Cristo te va realizar plenamente, afectivamente, y va hacer de ti un hombre realizado” señaló, recordandole que “tendrás el apoyo de tus hermanos sodálites”.

Luego de las palabras del obispo, el Superior regional del Sodalicio de Vida Cristiana en el Brasil, Alexandre Borges de Magalhães, procedió a tomar los compromisos a perpetuidad, por los cuales el nuevo profeso se obliga a vivir los compromisos de castidad y obediencia, para estar plenamente disponible al apostolado, asumiendo también el ejercicio de la comunicación de bienes.

Al finalizar la ceremonia que contó con la participación de sus familiares, los miembros del Sodalicio en el Brasil, del Movimiento de Vida Cristiana, amigos y otras familias religiosas, Andrés dirigió unas emotivas palabras agradeciendo a los presentes por acompañarlos en este importante paso. “A cuantos me conocen, y me han acompañado a través de mi vida consagrada, les digo que me descubro pleno y realizado en mi vocación apostólica; anunciarlo a Él, hablar de Él, comunicarlo a todos con palabras, pero sobre todo con la alegría de vivir la vida cristiana, es la certeza que me anima a hacer este compromiso con Dios, con el Sodalicio y con la Iglesia”.

“Llego a este momento fortalecido por una profunda confianza en Dios, en su misericordia, en su bondad que me ha sostenido hasta este momento, y en la cual me apoyo lleno de alegría y esperanza” señaló Andrés, quien recalcó que se siente profundamente agradecido al Señor por sus muchos dones, “especialmente por el don de esta bella vocación de ser plenamente disponible para el apostolado, que llena mi vida de sentido”.