“Buscamos que la persona se reconcilie consigo mismo y desde allí pueda reconciliarse con los demás y con el Creador”

Lima, 22/02/13 (Noticias sodálites – Colombia). El director de Areté, el sodálite Humberto Del Castillo, nos cuenta en una amena entrevista acerca de los inicios de esta organización educacional que tiene como fin de ayudar integralmente a la persona con un soporte psicológico. Areté se encuentra en Colombia.

Los miembros de Areté viven la espiritualidad sodálite ENTREVISTA A HUMBERTO DEL CASTILLO, DIRECTOR DE ARETÉ

¿Cómo nace Areté?

Areté es una iniciativa que busca responder a las inquietudes más hondas del ser humano. Somos un grupo de psicólogos, estudiantes y otros profesionales que desde una mirada integral de la persona y desde una perspectiva psicológica queremos ayudar a que el ser humano se encuentre consigo mismo y desde ahí se encuentre con el Creador y los valores trascendentes.

La idea surge el 2008, cuando varios amigos formamos un grupo de estudio tratando de hacer una psicología que no renuncia a la mirada integral de la persona y que sea una consecuencia de la antropología católica.

Primero nos organizamos en distintos grupos de estudio e incluso en torno al Centro de Liderazgo y Desarrollo Integral. Poco a poco nos fuimos dando cuenta que Dios nos invitaba a dar un paso más: formar un Centro de Desarrollo Integral que ayude al ser humano a vivir la virtud, la maestría personal de manera que vaya poco a poco cooperando con la gracia de Dios en su proceso de reconciliación personal.

A mediados del 2011 comenzamos a reflexionar y orar mucho para ver qué es lo que Dios quería con todo esto, hicimos un bosquejo de proyecto, que luego se concretó en el Proyecto Areté 2012-2017. Es así como a fines de ese año nos lanzamos a la aventura y desafío al que Dios nos invitaba. Conseguimos los recursos materiales bastante rápido, incluso pudimos implementar la oficina un mes antes de lo pensado, lo que vimos como un signo claro de que Areté es una obra querida por Dios. Areté lo empezamos tres psicólogos y dos jóvenes universitarios. Hoy somos más de 15 personas trabajando aquí y cerca de 25 más vinculados de distintas maneras.

¿Cuál es tu experiencia como director y fundador?

Es una experiencia muy hermosa la de haber puesto este proyecto en manos de Dios y decirle: «Señor; Areté es tuyo si vos quieres que salga, saldrá». Por el Centro Areté hemos rezado mucho, hemos hecho muchas campañas de oración, incluso antes del proyecto. Son muchas las personas que han rezado y siguen rezando, incluso varios monasterios contemplativos. Ser el Director General de Areté es un reto inmenso puesto que sé que Dios espera mucho de nosotros, y son muchas las personas que tienen grandes expectativas y esperan nuestra ayuda. Yo estoy muy agradecido con lo que el Señor ha puesto en nuestras manos, sé que Él saldrá a fecundar nuestros esfuerzos. Yo siempre digo que el equipo de Areté es el tesoro más grande que tenemos y a su vez soy muy consciente que somos vasos de barro.

Cada día comprendo mejor la inmensa bendición que es Areté para nuestra sociedad actual. Dicha bendición trae consigo la invitación a responder con la mayor fidelidad posible. Soy consciente que la mejor manera de dirigir Areté es estando muy cerca al Señor, abriéndome a su presencia y su amor en la vida cotidiana, y sé que nos invita también a la coherencia de vida.

¿Qué proyectos tiene Areté?

Gracias a Dios son muchos. En Areté tenemos seis programas de acción marchando y cada uno con distintas tareas y actividades. El horizonte es ambicioso y desafiante. Es hermoso. La idea es ayudar a muchas personas a través de la escuela de liderazgo o a través de distintos talleres en comunidades religiosas, seminarios, empresas, fundaciones y colegios. Tenemos talleres virtuales que han recibido una gran acogida y a través de los cuales estamos llegando a muchas personas y lugares recónditos. Tenemos el deseo de formar psicólogos con una visión integral de la persona, para lo cual hemos conformado una escuela de psicoterapia, desde donde estamos investigando y estudiando la psicoterapia de la reconciliación. Tenemos tertulias psicológicas mensuales, así como foros de cine con la misma periodicidad.

Atendemos a muchas personas de manera presencial pero también virtualmente. Dichas personas llegan con un dolor psíquico, nosotros tratamos de reconocer su dolor y ayudarlas a sanar y reconciliar, de manera que se abran al Creador. También realizamos informes psicológicos completos e informes de orientación profesional.

¿Cuántos y qué perfil tienen las personas que trabajan en Areté?

En Areté trabajamos 15 personas y tenemos como 25 más vinculadas de distintas maneras. Existen muchos ‘areteicos’ por distintas partes del mundo, además de muchos usuarios que vienen participando en las distintas iniciativas.

¿Cómo se vive en Areté la espiritualidad sodálite?

Lo primero es que partimos de una antropología católica, desde la espiritualidad sodálite, para responder al ser humano desde una perspectiva psicológica siempre con una mirada integral. El equipo de Areté es un equipo que ora y trabaja incansablemente para que las personas encuentren la verdad sobre sí mismos. Areté es un proyecto evangelizador; que busca evangelizar desde lo psicológico. Considero que Areté es un nuevo areópago en una sociedad que se aleja de Dios, que es relativista y consumista. Areté es una respuesta para cualquier ser humano que está en búsqueda.

Areté es también una ayuda para la Iglesia. Areté vive la comunión eclesial; aquí nos reunimos distintos miembros del pueblo de Dios que peregrina en pleno siglo XXI.

¿Qué de nuevo trae Areté a diferencia de otras instituciones similares?

La mirada integral de la persona. El esfuerzo por hacer psicología desde la antropología cristiana, sin traicionarla. Buscamos ayudar a que la persona se encuentre consigo mismo de manera integral y descubra su nostalgia de infinito y de reconciliación. Buscamos que la persona se reconcilie consigo mismo y desde allí pueda reconciliarse con los demás y con el Creador.