El deporte puede ser una escuela de virtudes humanas y cristianas

Sport. Faith. Life (Deporte. Fe. Vida) es un podcast en el que dos deportistas y entrenadores comparten reflexiones sobre cómo se relacionan el deporte, la fe y la vida. En esta ocasión entrevistaron a Alexandre Borges, coordinador general del Movimiento de Vida Cristiana. A continuación compartimos el artículo de Alexandre sobre deporte y una visión cristiana.

Alexandre Borges en su participación de la maratón Lima 42 k 2019 (Perú)

Desde mi juventud he sido un gran fanático de los deportes. Empecé con el fútbol como todos los brasileños pero pronto descubrí el valor de muchos otros deportes que se practicaban en mi país natal: tenis, voleibol, baloncesto, natación y surfing. Hoy en día me doy cuenta que me gusta practicar y ver prácticamente todos los deportes.

Siempre sigo las competiciones deportivas más importantes del mundo. Me gustan los deportes en sí pero intento tener una visión que va un poco más allá. No creo que exista un deporte en el que no se pueda admirar la gama de habilidades humanas. Todos tienen una lógica interna que debe ser entendida. Todos requieren un talento asociado al entrenamiento, una técnica asociada al trabajo táctico. Todas involucran un esfuerzo humano que coopera con el talento recibido de Dios.

Alexandre Borges, autor de Deporte y compromiso cristiano

Alexandre Borges presentando su libro «Deporte y compromiso cristiano» en Lima, Perú

Durante mi juventud a medida que aumentaba mi compromiso con la fe católica descubrí cómo la vida cristiana y el deporte tienen una relación profunda. Desde mis estudios de teología y pedagogía sentí que había un área que necesitaba explorar. Empecé a buscar escritos de la Iglesia Católica sobre el deporte. Así que leí muchos discursos de los recientes pontífices al respecto. Cada uno fue escrito para ocasiones especiales, la mayoría para audiencias oficiales en las que los papas recibieron atletas o equipos deportivos como invitados. Eran textos breves pero que contenían una gran profundidad teológica y un entendimiento integral del deporte.

Empecé a utilizar mucho de ese contenido en mis actividades educativas y pastorales y vi que dio mucho fruto. Las analogías entre la vida cristiana y el deporte son extraordinariamente ricas y tienen la capacidad de ayudar a muchas personas en su recorrido de fe, especialmente a los más jóvenes. Así que me decidí a empezar a escribir artículos sobre el tema, fueron positivamente recibidos. Descubrí que muchas personas querían leer sobre el deporte y la vida cristiana. Pronto, esos artículos cortos se convirtieron en un pequeño libro en el que intenté esbozar algunas pistas sobre la teología del deporte.

En el 2016 tuve la oportunidad de participar en congresos en España e Italia donde conocí a otras personas que estaban estudiando el campo de las relaciones entre el deporte y la vida cristiana. Estaba encantado de poder colaborar en la revisión del texto del primer documento de la Iglesia Católica sobre el tema “Dar lo mejor de uno mismo. Documento sobre la perspectiva cristiana del deporte y la persona humana” publicado por el Dicasterio para los laicos, la familia y la vida. Este documento ha sido traducido a 5 idiomas y distribuido alrededor del mundo.

Alexandre Borges en presentación de documento sobre el deporte

Alexandre Borges en la presentación del documento «Dar lo mejor de uno mismo» en el Vaticano

La persona humana es una unidad de cuerpo, alma y espíritu. Todo está relacionado y las áreas se complementan. En mi opinión la visión cristiana del ser humano nos motiva a usar el deporte para alcanzar la plenitud humana, sobrepasado todo tipo de reduccionismos antropológicos y filosóficos. Creo que el deporte, con todo lo que desarrolla en la persona, es también un camino para ayudar a los cristianos a vivir mejor su vida de fe. Deporte y cristianismo pueden y deben continuar a iluminarse mutuamente.

Creo que el deporte es una escuela de virtudes humanas y que puede también ser una escuela de virtudes cristianas. Desde mi experiencia educativa y muchos años de participar en el apostolado juvenil, me doy cuenta de que continuar profundizando en esta relación es una gran necesidad. Es un camino en el que todavía estamos dando los primeros pasos pero se puede ver el horizonte y es muy prometedor. Es esencial que se continúe desarrollando congresos y encuentros que provean un intercambio de información y experiencias. El Segundo Congreso Global sobre Deportes y Cristianismo que tuvo lugar en Michigan (EE.UU.) en el 2019 fue una excelente ocasión para seguir creciendo en este importante campo de acción y estudio, uniendo fe y deporte.

Puedes ver el artículo original en inglés y escuchar la entrevista aquí.