El Dr. Álvaro Díaz habla sobre la última celebración en familia

Cali, 02/01/2019 (Noticias Sodálites — Colombia). El Dr. Álvaro Díaz, sodálite y especialista en Cuidados Paliativos, ofreció una entrevista al diario El Espectador sobre la importancia de la unión familiar ante la realidad de un ser querido que se encuentra en las últimas etapas de la vida.

Alvaro Diaz sodálite y especialista en cuidados paliativos - Noticias Sodálites

Dr. Álvaro Diaz, sodálite y especialista en Cuidados Paliativos

Entrevista tomada de la web de El Espectador.

El médico internista de la Universidad CES, de Medellín, hace referencia a la importancia de la unión familiar cuando un ser querido está en las últimas etapas de la vida.

¿Por qué considera usted que es importante hablar sobre este tema del que muchos no quieren pronunciarse?

Por un lado, es importante desde el punto de vista de la persona enferma, porque es lo que está viviendo, es una situación difícil y, dependiendo de su enfermedad, pone a la familia en una situación difícil porque aumentan las posibilidades de que sea su última Navidad. Hay que pensar en qué es lo más importante para el familiar que está enfermo y cómo ayudar a mitigar su sufrimiento, no solo físico, sino también emocional, afectivo, espiritual, etc. La época navideña siempre gira en torno a las reuniones y a la congregación familiar, y yo siento que una persona que vive una condición de enfermedad también afecta a su núcleo cercano, generando dolor y angustia.

¿Cómo deberían tomar estas circunstancias los familiares de la persona enferma?

Hay que pensar mucho en pasar tiempo de calidad y hacer que el familiar enfermo se sienta bien, porque una persona con una condición así comienza a pensar: “¿Será esta mi última Navidad?”, y lo que la familia debe buscar es que ese poco tiempo que le queda sea lo más agradable posible, permanecer unidos y aprovechar los momentos.

¿Cómo debería comportarse la familia frente a la persona que está enferma y sabe que va a morir pronto, pero no lo dice?

Es recomendable siempre hacer buen ambiente, tratar de no mostrarse angustiados ni deprimidos, y mucho menos con algún tipo de rabia hacia el familiar enfermo, porque muchas veces, cuando el núcleo cercano se derrumba delante de la persona, esta se siente mal y culpable, y el objetivo es hacer que la familia sea un apoyo y una motivación para la persona, no todo lo contrario.

¿Qué estrategias se pueden emplear para hacer sentir bien a un familiar enfermo cuando está deprimido, sobre todo en estas fechas de celebración?

Aunque tengan una condición de salud difícil y que incluso se planteen la posibilidad de que la vida se esté acabando, los pacientes experimentan alegría, satisfacción y gratitud al compartir tiempo con sus seres queridos y poder apreciar el valor de las pequeñas cosas. Por eso hago énfasis en la unidad. Uno ve familias que, desafortunadamente, solo se reúnen cuando uno de los suyos está al borde de la muerte. La desunión familiar desmotiva, sobre todo al paciente enfermo.

¿Cómo hacer que un familiar enfermo se sienta bien en estas fechas si tiene que estar internado en un hospital?

Como médicos y como equipo de cuidados paliativos, buscamos la posibilidad de que el paciente viva esta época en casa rodeado de sus seres queridos. Sabemos que a los pacientes no siempre les gusta estar en un hospital y menos en una época tan significativa como esta; sin embargo, a veces por las características de la enfermedad y la condición de los pacientes, es preferible que permanezcan hospitalizados; por lo que entonces buscamos que al menos allí puedan estar rodeados de sus familias y propiciamos además un ambiente más sereno y cálido.

Para usted como miembro de la Asociación Cuidados Paliativos de Colombia, ¿qué es lo más importante de estas fechas para las familias en general?

Lo más importante en esta época, y que a veces perdemos de vista, es que no se trata solo de los viajes, las fiestas o las cosas materiales, sino que es un tiempo muy propicio para compartir experiencias con tus seres queridos y vivir la reconciliación, el perdón y la gratitud. Lo que uno aprende como médico de cuidados paliativos es que lo que importa es vivir el presente, y si este fuera el último día de nuestra vida, pues lo esencial es vivirlo de la mejor manera posible.