«En tiempos difíciles, hay que ser amigos fuertes de Dios»

Bodas de plata de la Plena Disponibilidad Apostólica de Andrés y Ernesto - Foto grupal

25º aniversario de los compromisos de Plena Disponibilidad Apostólica de Andrés Tapia y Ernesto Vallejo

En un ambiente de profundo agradecimiento a Dios, nuestros hermanos Andrés Tapia y Ernesto Vallejo celebraron los 25 años de sus compromisos de Plena Disponibilidad Apostólica en una Santa Misa de Acción de Gracias presidida por P. Jaime Baertl, S.C.V. el pasado 14 de mayo en la capilla del Colegio Pureza de María, ubicado en Bogotá, Colombia.

Acompañaron a Ernesto y Andrés algunos miembros del Consejo Superior, hermanos de la comunidad sodálite en Bogotá y de otros países, miembros de la familia espiritual y algunos amigos y familiares.

Durante la homilía, el P. Jaime Baertl, citando a San Juan Pablo II, mencionó que el mundo de hoy «necesita hombres extraordinarios. hombres simples y sencillos pero fuertes». Más adelante, dirigiéndose a Ernesto y Andrés, resaltó que «ser amigos fuertes del Señor, exige estar enamorados de Cristo y de la Iglesia, de nuestra Madre» y que «no se llega a ser amigo fuerte de Cristo si es que no se reza, y si es que no se reza mucho».

Luego, recordó que «es fácil ser coherente en la hora de la exaltación, es difícil serlo en la hora de la tribulación. Sólo puede llamarse fidelidad una constancia que dura toda la vida». Finalmente, invitó a Ernesto y Andrés a «ser amigos fuertes de Cristo, amigos fuertes de Dios».

Al finalizar la Eucaristía, nuestros hermanos tuvieron la oportunidad de compartir su experiencia y testimonio de cumplir 25 años de sus compromisos.

Ernesto, resaltó que su vocación «es un don porque es un regalo inmerecido de Dios, quien me amó primero y me eligió para seguirlo como sodálite, un regalo que exige que coopere con su Gracia. Desde que tuve claro mi llamado al Señor entendí que tenía que entregar toda mi vida a Dios en el servicio a los demás de la mano de la Virgen María».

Andrés Tapia (izquierda) y Ernesto Vallejo (derecha) durante sus testimonios.

Por su parte, Andrés resaltó que «este es un día en que doy gracias a Dios por su infinita misericordia para conmigo. A lo largo de los años he ido descubriendo, con mayor asombro y gratitud, que el Señor es siempre más misericordioso de lo que podemos pensar o imaginar. En estos días varios me han agradecido por mi fidelidad por estos 25 años. En verdad yo agradezco a muchos cuyos testimonios me han ayudado en este peregrinar».