«Evangelizar en la educación superior demanda un esfuerzo nuevo y creativo»

Entrevista a María Teresa Campos Valencia, Directora General del ISUR

María Teresa Campos Valencia, Directora General del ISUR

El pasado septiembre el equipo directivo del Instituto del Sur (ISUR) realizó la Jornada de Planeamiento Estratégico 2023-2028 en un ambiente de reflexión y con una mirada puesta en su identidad en la cual se revisaron los logros dentro del marco de la reactivación post pandemia, y los nuevos retos que el ISUR afrontará en los años venideros.

En esta oportunidad conversamos con María Teresa Campos Valencia, Directora General del ISUR, —ubicado en la ciudad de Arequipa, Perú— quien nos cuenta acerca de la misión y actualidad del Instituto y sus preparativos para el 35° aniversario a realizarse en 2023.

¿Cuál es la misión que el ISUR cumple en la actualidad?

El Instituto del Sur se autodefine como “una comunidad educativa católica dedicada a la educación superior tecnológica que ofrece una formación basada en la dignidad de la persona, comprometida con su pleno desarrollo humano y profesional y orientada al desarrollo de una sociedad más justa y solidaria”.

El Instituto del Sur es una institución de educación superior tecnológica, sin fines de lucro, de carácter privado. Se rige por lo establecido en la Ley General de Educación, por los Reglamentos y Normas que rigen el funcionamiento de Institutos y Escuelas Superiores; y por sus propias normas y reglamentos. Las carreras tienen una duración de 3 años y su estructura curricular está conformada por cursos técnicos de especialidad, cursos de empleabilidad (con un enfoque de formación humana y liderazgo) y por experiencias formativas en situaciones reales de trabajo (como prácticas pre profesionales). El Instituto otorga título a nombre de la nación de profesional técnico.

Desde su fundación, el Instituto tiene el fin de brindar educación superior que, sobre la base de una sólida formación humana transversal a todas sus carreras, ofrezca una formación técnica con alta especialización profesional en el campo elegido.

Frontis del Instituto del Sur (ISUR) en la ciudad de Arequipa

¿Cuáles crees que son las bendiciones más importantes que han recibido durante este tiempo?

La pandemia golpeó fuertemente el sector de educación superior tecnológica a nivel nacional y el ISUR sufrió esta contracción, pasando de tener 3,500 alumnos en marzo de 2020 a tener 2,300 alumnos en mayo de 2020. Esta situación se dio porque el segmento de alumnos que atendemos pertenece a un segmento con menores posibilidades económicas, que buscan una formación rápida que les permita insertarse en el mercado laboral con un título válido. De cada dos alumnos en el ISUR, uno trabaja para pagar sus estudios y, el 60% de los que trabajan, lo hacen en condición informal. Por esta razón, durante la pandemia, muchos chicos dejaron de estudiar, pues habían perdido el trabajo.

Esto, que a primera vista puede ser considerado una desgracia, trajo un sinfín de bendiciones. En primer lugar, nos permitió consolidar la comunidad educativa, la cual respondió con mucha generosidad ante el reto de sacar adelante el ISUR, no solo en cuanto a lo económico, sino en cuanto a la transformación de toda la oferta para ser entregada a través de entornos virtuales, permitiendo continuar el dictado sin interrupciones. Gracias a esto durante la pandemia conseguimos dictar todos los periodos académicos con regularidad, evitando retrasos a los alumnos; además que docentes y administrativos hemos ganado nuevas competencias que estamos adaptando para el largo plazo.

En segundo lugar, nos ha permitido consolidar áreas de ayuda a los alumnos, las cuales se mantenían en planes para el 2020. Hemos podido expandir nuestras ayudas económicas, creando nuevos mecanismos que antes veíamos como posibilidades que no terminábamos de consolidar. Además, hemos implementado un sistema de acompañamiento a los alumnos, que nos está permitiendo hacer seguimiento más cercano, derivar casos más rápido y responder mejor a las necesidades de los alumnos.

Por último, en este tiempo hemos contado con un gran apoyo del Sodalicio de Vida Cristiana, no sólo en los aspectos temporales sino en especial en el acompañamiento y asesoramiento para el largo plazo. Eso nos está permitiendo priorizar mejor los esfuerzos, seguros de que estamos alineados con lo que se espera del Instituto del Sur en especial en la evangelización del mundo del trabajo.

María Teresa Campos junto a una imagen de Nuestra Señora de la Reconciliación en el campus del ISUR

¿Qué desafíos enfrentan hoy en día?

Uno de los desafíos más retadores es el de responder a las necesidades formativas de nuestros alumnos. La brecha entre educación básica y educación superior es grande y las instituciones educativas deben hacer grandes esfuerzos para llevar a los alumnos al nivel que esperan formar. Esta situación compromete el esfuerzo y la creatividad de las instituciones superiores tecnológicas para lograr nivelar a los jóvenes en el primer año y llevarlos al perfil profesional de egreso en el tercer año.

Otro desafío es el cultural. La formación humana que queremos brindar debe combatir diversas ideas e ideologías que atentan contra la persona y que son cada vez más aceptadas entre los jóvenes. Evangelizar en el contexto de educación superior demanda un esfuerzo nuevo, creativo, que presenta la verdad a los jóvenes, que muchas veces no la quieren escuchar. Esta es una de las razones de fondo de la identidad del ISUR y un reto cada vez más grande que afrontamos todos los días.

Otro reto que nos estamos planteando hoy es la contribución de aportar a una ciudadanía responsable. El Perú requiere formar ciudadanos que se hagan responsables de su construcción. Esto no es algo que se aparte de nuestra formación como modelo, pero creemos que tenemos que reflexionar sobre cómo hacer un acento en este tema.

Taller de telar del Instituto del Sur (ISUR)

¿De qué manera se están preparando para su próximo 35° aniversario?

El primero implica licenciar el Instituto del Sur. Ya estamos en la recta final para presentar el expediente a MINEDU. Esperamos que para mayo 2023 tengamos el licenciamiento, el cual nos permitirá crecer y diversificar la oferta educativa, con miras incluso a la región sur y no solo Arequipa.

El segundo es consolidar nuestro modelo formativo. Nuestra formación busca que nuestros alumnos se consoliden como personas íntegras y muy humanas (maduras, segura de sí mismas, virtuosas, con valores morales fuertemente enraizados), y que además tengan una formación técnica altamente especializada. Estamos en constante revisión y mejoramiento de nuestro modelo, hoy en especial en cuanto a cómo podemos desplegarlo en contextos de mayor virtualización de la educación.

El tercero está ligado a la permanencia de los alumnos que ingresan al Instituto. Estamos desplegando y perfeccionando estrategias para ayudar a todos nuestros alumnos a que permanezcan en los estudios, egresen y se gradúen.

El cuarto está ligado a la inserción laboral eficiente, rápida y en la carrera estudiada. Esto implica contar con nexos fuertes en el mercado laboral y con capacidad para responder rápidamente a sus demandas.

Taller de costura del Instituto del Sur (ISUR)

¿Qué expectativas tienen del ISUR para el futuro?

Queremos tener el Instituto licenciado para el 2023 y, cumplido este hito, plantear el crecimiento a través de nuevas carreras a nuevos sectores. Algo que estamos evaluando es el área de salud.

Por otro lado, está todo el discernimiento de la oferta virtual. Si bien esto es una tendencia cada vez más aceptada, tenemos que adaptar el modelo formativo para asegurar que se puede lograr el perfil de nuestros egresados. No podemos ir contra corriente, menos en un sector educativo en el que esta es cada vez una opción más aceptada, pero lo prioritario es que el alumno esté bien formado.

Algo siempre presente, aunque “viejo” en las expectativas de futuro, es el reto cultural, mencionado anteriormente. Necesitamos discernir constantemente la manera de aportar en la evangelización de la cultura desde lo tecnológico, a fin de contribuir a una sociedad cada vez más justa y solidaria.

María Teresa Campos Valencia, arequipeña, cuenta con 25 años de experiencia en el sector educativo trabajando en proyectos de educación superior de la familia espiritual recorriendo la Universidad Católica San Pablo y el Instituto del Sur, ubicados en Arequipa (Perú). Actualmente se desempeña como Directora General del Instituto del Sur. Además, viene ejerciendo la docencia en el ISUR desde hace 19 años.

El Instituto del Sur cuenta con modelo educativo inspirado en carisma sodálite; se enfoca en la formación integral del estudiante, en la que se busca una atención a la persona pero con un alto nivel de profesionalización. Para ello cuenta con diversos convenios tanto con empresas de alcance internacional como con universidades de distintos países.