“La defensa y promoción de la vida debe ser propositiva”

Lima, 27/05/14 (Noticias Sodálites – Perú). Con la plática ‘Promoción de la vida, dignidad y derechos de la persona humana’ concluyó el ciclo de conferencias ‘La alegría de vivir y anunciar el Evangelio’ organizado por el Movimiento de Vida Cristiana. Ésta estuvo a cargo de Andrés Tapia del Sodalicio de Vida Cristiana.

Charla ATA Ciclo Conferencias MVC Lima

Andrés Tapia inició su plática resaltando lo particular de la defensa de la vida actualmente porque “tener que defender la vida del ser humano más frágil e inocente nos habla del grado de cerrazón a la verdad y la justicia que existe en nuestra época. Estamos defendiendo el derecho a la vida, y deberíamos estar totalmente asombrados, o pasmados, de llegar a esta situación”. Asimismo añadió que “siempre ha habido apostolado por los jóvenes, siempre, ha habido apostolado para las familias, la Iglesia siempre se ha preocupado por los pobres; pero ésta coyuntura histórica en la cual vive la humanidad nos habla de que también debemos defender la vida, porque hemos llegado a una situación en la que tenemos que buscar defender la vida y especialmente la vida más frágil e inocente, la vida del que no tiene voz, se atenta contra ellos que no pueden protestar”.

El tema de la defensa de la vida es muy amplio y por ello Tapia decidió centrar el tema de su plática en la defensa de la vida del concebido, especialmente debido a los ataques que ésta recibe particularmente en el país. Por ello Tapia, citando la Exhortación apostólica Evangelii Gaudium, cuestionó que “si el derecho a la vida, que es el derecho fundamental, no es respetado, ¿por qué habría que respetar otros derechos que tienen menos importancia para la persona?”

“¿Cómo se llega a una situación en la que tenemos que defender al niño frágil en el vientre de su madre?” preguntó Tapia para con ello presentar algunas de las características que la sociedad ha adaptado y que han permitido esta situación. De estas características destacan un profundo egoísmo, una sexualidad enajenada de la naturaleza humana llamada al amor, la pérdida de la sensibilidad al valor de la vida indefensa y frágil, cosificación de la persona humana, falta de solidaridad e intereses creados. Tapia explicó mostrando ejemplos y datos históricos cada una de estas características.

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Luego, destacando algunos fragmentos del Catecismo de la Iglesia Católica, Tapia destacó que “desde hace 20 siglos la Iglesia se mantiene clara y precisa en el mensaje que el aborto provocado o de manera directa es gravemente inmoral”.

También, abordando desde el ámbito legal en el Perú, Andrés Tapia destacó que la Constitución peruana “reconoce que, desde la concepción, es sujeto de derecho. La constitución le da la característica de que está protegido por el estado peruano”. Asimismo recordó que el Tribunal Constitucional también apoyó la defensa jurídica del concebido porque señaló que para decir que es concebido desde el momento que el óvulo es fertilizado por el espermatozoide. Y esto es muy importante porque va en la misma línea de lo que plantea la Iglesia”.

Luego de explicar detalladamente los principales ataques que actualmente existen en el país para legalizar el aborto, Andrés Tapia mencionó algunas características del acento apostólico de la promoción de la vida, dignidad y derechos de la persona humana en la familia espiritual . Destacó que “la defensa de la vida, indudablemente, va más allá del aborto, ésta defensa debe de ser propositiva”, y añadió que “hay una urgencia que nos exige respuestas rápidas pero el apostolado no puede ser reactivo solamente”. Mencionó además algunas iniciativas de acompañamiento y atención a madres gestantes en situación de riesgo o que consideran un aborto —usualmente por el contexto social adverso que viven—.

Finalmente Tapia propuso “la oración, la formación, la participación social y la solidaridad” como herramientas para el apostolado en la defensa de la vida. Igualmente destacó que “tenemos que hacer presente la defensa de la vida” a través de propuestas y participación de iniciativas en las que se promueva y defienda la vida desde su concepción hasta su fin natural. Además de hacer presente dicha defensa a través de nuestra propia posición formada y seria a la luz del Magisterio y la bioética.