«Las misiones son fruto del compromiso con los más necesitados»

Ica, 15/11/19 (Noticias del Sodalicio — Perú). Julio Muriel, sodálite, coordinador académico y profesor del colegio Santa María de Chincha, nos comparte una entrevista sobre la motivación y algunos de los frutos de las misiones que realizan los alumnos del colegio a los poblados más alejados Chincha. El más reciente viaje de misiones fue del 05 al 12 de octubre.

Julio Muriel durante el más reciente viaje de misiones a San Pedro de Huacarpana (Chincha)

¿En qué consisten las misiones de los alumnos del colegio Santa María de Chincha?

Las misiones que desarrollamos con los alumnos del colegio Santa María de Chincha son fruto del compromiso que tenemos con las personas más alejadas de la diócesis de Chincha. Por la lejanía y extensión de la diócesis, el pueblo de San Pedro de Huacarpana, recibe la visita un sacerdote una o dos veces al año. Además de eso tienen necesidades materiales y espirituales marcadas. Por ello además de atenderlos pastoralmente, tenemos proyectos comunitarios que visitamos a lo largo del año como invernaderos y la construcción de cocinas mejoradas. Pero sobre todo buscamos crear vínculos de amistad que no se limiten al tiempo que dura el viaje de misiones.

¿Qué rol juegan las misiones dentro de la formación de los alumnos del colegio?

Las misiones son parte importante de la formación integral de los alumnos porque dentro de la formación escolar y familiar que ofrecemos, una de las manifestaciones de la fe que han recibido es compartirla particularmente con las personas más necesitadas. Ese compartir no se limita a dar algo material, sino sobre todo a compartir la realidad en la que viven otras personas menos favorecidas, entablar una relación con ellos, crear vínculos de amistad con esas personas. Los viajes de misiones tratan de ir a conocer sus necesidades y compartirlas durante una semana. No es una experiencia asistencial sino un compartir de fe y la formación de amistades duraderas.

Alumnos y profesores del colegio Santa María de Chincha trabajando en los invernaderos para los pobladores de San Pedro de Huacarpana

¿Qué expectativas tienen a futuro con estas misiones?

Que Cristo pueda transformar la vida de las personas de San Pedro de Huacarpana. No solo a través de la ayuda material que llevamos, sino lograr la transformación de su vida de fe. Cada año que realizamos viajes de misiones vemos cómo las personas de San Pedro avanzan en su peregrinar de fe. La fe se va plasmando en la vida de los niños, los jóvenes, los diálogos con los pobladores. Gracias a la fe se puede ver un mayor rechazo a los vicios, malos caminos.

Queremos ayudar a los jóvenes de San Pedro a pensar, desde Cristo, un horizonte diferente al que han visto en adultos que no los han orientado bien para la vida. A lo largo de los años hemos visto un cambio en jóvenes que quieren salir adelante, estudiar, llevar una vida de bien, formar una familia, tener valores cristianos que los ayuden a encaminar su futuro. Creo que soñamos con cambiar la cultura y a las personas de San Pedro para bien, a partir del cambio personal desde el compartir en la fe, como amigos auténticos con ellos.

Grupo de misioneros del colegio Santa María de Chincha

¿Hubo alguna particularidad en el último viaje de misiones?

Este año se sumaron las chicas que han ingresado hace poco al colegio en las misiones. Visitaron Chupamarcas, un pueblo que pertenece a Huancavelica, cerca a San Pedro de Huacarpana. Las chicas realizaron catequesis en los colegios, visitaron a las familias de la localidad y realizaron proyectos diversos de ayuda común como el invernadero y cocinas mejoradas. Me alegra como educador esta nueva experiencia con el ingreso de chicas a la propuesta educativa del colegio y la respuesta de las familias de Chincha ha sido muy positiva.

¿Qué otras actividades solidarias realizan los alumnos del colegio Santa María de Chincha?

Además de las misiones, junto a algunos alumnos y padres de familia del colegio Santa María de Chincha, realizamos el servicio solidario “Pan para mi hermano”. Visitamos y damos acompañamiento a pobladores de un asentamiento humano cercano al colegio además de dar catequesis a los niños de la zona.

Julio Muriel es colombiano de nacimiento y sodálite desde el 2008. Se graduó de Educación en el 2017 y actualmente estudia una Maestría en Gestión Educativa. Luego de culminar su formación se mudó a la comunidad sodálite ‘Inmaculada Dolorosa’ en el Callao donde fue responsable del apostolado con jóvenes y coordinador del Movimiento de Vida Cristiana en la localidad. Desde el 2015 vive en Chincha y actualmente es coordinador académico y profesor de Filosofía en el colegio Santa María de Chincha. Además es el responsable del servicio solidario “Pan para mi hermano” que realizan alumnos del colegio Santa María.