Mensaje del Superior General a la Familia Espiritual en el 50° aniversario de fundación

Agradeciendo a Dios y a Nuestra Madre Santa María, nuestro Superior General dirige un mensaje a nuestra Familia Espiritual por motivo de la celebración del 50° aniversario del Sodalicio de Vida Cristiana.

Español | Portugués | Inglés | Italiano

Querida Familia Espiritual, este 8 de diciembre iniciamos las celebraciones por los 50 años de nuestro peregrinar. Quiero enviar un cordial saludo a cada uno de ustedes en los diversos lugares del mundo donde estamos presentes.

A nombre de todos los sodálites, quiero agradecerles de corazón por acompañarnos en esta misión durante estos 50 años. Su cercanía, su oración, su compañía, han sido fundamentales para nosotros y de manera especial en los momentos difíciles y duros que hemos pasado, los hemos experimentado muy cerca. Les decimos: muchas gracias por eso y contamos con ustedes para seguir trabajando en la misión que, como Familia Espiritual, el Señor tiene para todos nosotros.

Quiero aprovechar esta ocasión para reiterar nuestro pedido de perdón a todos aquellos que han sufrido a causa de las malas acciones y abusos de algunos de los miembros de nuestra comunidad.

Seguimos comprometidos en generar una cultura de prevención al interior de nuestra comunidad y de nuestras diversas obras apostólicas. Somos conscientes de todo el sufrimiento que han experimentado en el último tiempo a causa de todo esto, y les pedimos de corazón perdón.

También quiero contarles que la cercanía de la Santa Sede con nosotros ha sido muy importante siempre, pero de manera especial en el último tiempo, a través del Santo Padre y de los asistentes que han venido acompañando los trabajos y la renovación de la comunidad.

El pasado 30 de octubre tuve la bendición de ser recibido en audiencia por el Papa Francisco. Pude compartirle la realidad de nuestra comunidad y de nuestra Familia Espiritual y experimenté su cercanía y paternidad con nosotros. En este diálogo cercano que pude tener con el Santo Padre, le he podido compartir la experiencia que como comunidad estamos viviendo.

Les digo con bastante claridad, que el Santo Padre está muy enterado de la realidad de nuestra comunidad y sabe del acompañamiento que estamos recibiendo a través de las autoridades de la Iglesia.

Querida Familia Espiritual, quiero felicitarlos por este aniversario. Que este 8 de diciembre, que iniciamos este año de celebración, nos veamos renovados en nuestro deseo de anunciar al Señor Jesús bajo la guía maternal de Santa María, nuestra Madre.

Santa María de la Reconciliación, ruega por nosotros.