Compartiendo el encuentro con el Señor con los más necesitados

Nuestros hermanos en Chile acompañaron a miembros del Movimiento de Vida Cristiana en dicho país en un viaje de misiones a la localidad de San José de la Mariquina, perteneciente a la Provincia de Valdivia, con el objetivo de compartir el encuentro con el Señor con los más necesitados. Se realizaron durante los días del 19 al 29 de enero de 2022.

Durante este viaje, los misioneros realizaron visitas a casas, ayudaron a restaurar um cementerio, visitaron un hogar de ancianos, dirigieron un programa en la radio local llamado ‘El rincón del misionero’, organizaron una limpieza y restauración de una capilla donde construyeron una cruz y, en algunos hogares, ayudaron realizando arreglos y tareas cotidianas.

Misioneros durante las visitas a casas

También participaron en celebraciones eucarísticas de la parroquia, organizaron una procesión Eucarística y una procesión a la Virgen del Carmen.

Asimismo, estas misiones buscaron aportar a los jóvenes un espacio espiritual y comunitario intenso para que sirva de encuentro con el Señor y que este anuncio sea irradiativo, con muchas alegrías y servicio comunitario.

Misioneros durante un momento de compartir

Catalina Panchana, misionera en este viaje, nos cuenta que «estas misiones en San Jose de la Mariquina fueron muy especiales para mí porque, luego de dos años de incertidumbre por la pandemia, lograron concretarse y poder ver el entusiasmo de los misioneros fue muy lindo. Además, el pueblo nos recibió con los brazos abiertos. Cada familia fue un testimonio de fe para mí; pude ver a Dios muy presente en sus vidas y cómo Él los acompaña en su camino».

Nuestro hermano, Sérgio Brandão, quien asistió a los voluntarios en estas misiones resalta que estos días «fueron muy bonitos y a la vez exigentes para el grupo. Dentro del contexto de la pandemia realizar las misiones demandó precaución y, cómo siempre, misionar exigió de todos renunciar a otros planes y comodidades. La experiencia de amistad, de encuentro entre nosotros y con Dios, de disponibilidad para anunciar el Evangelio en diversos espacios fue una experiencia muy especial. Fueron días de mucha renovación y un motivo más para agradecer a Dios».

Misioneros preparándose para la Santa Misa