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Nuevo sacerdote en el Sodalicio: «Fue un momento muy especial y no pude contener las lágrimas»

De manos del Arzobispo de Denver Mons. Samuel J. Aquila, STL, nuestro hermano Juan Fernando Sardi recibió el orden sacerdotal en una hermosa celebración eucarística el pasado miércoles 25 de enero, fiesta de la conversión de san Pablo, en la Iglesia de la parroquia Holy Name (Denver, Colorado).

Ha sido una noche de mucha emoción, fraternidad, unidad y gratitud, desde la liturgia hasta la celebración, experimentada por hermanos sodálites, familiares del P. Juan Fernando, emevecistas, colaboradores de proyectos y amigos de diversos lugares.

Al finalizar la Misa de Ordenación Sacerdotal, hubo un momento muy emotivo cuando Mons. Rev. Samuel J. dedicó unas sentidas palabras a toda la comunidad sodálite.

Mirando hacia las bancas en donde estaban de pie, les dijo: «su comunidad está cerca de mi corazón. Doy gracias por todo el apoyo que le han dado a Juan Fernando a lo largo de los años. Se puede ver un crecimiento continuo en él. Con todo lo que han tenido que mejorar, la luz de Cristo triunfa. Ustedes hermanos son prueba de eso».

Luego de una breve pausa, que generó un profundo silencio, continuó con un tono de voz muy conmovido: «Gracias por su fidelidad, sepan que están en mis oraciones». Giró y miró al P. Juan Fernando y le dijo: «Gracias a ti por finalmente decir sí», momento en el que la asamblea acompañó con fuertes aplausos.

Arzobispo de Denver Mons. Samuel J. Aquila, STL

El nuevo sacerdote tuvo la alegría de reunir a casi toda su familia que han viajado desde muy lejos. Papá, mamá, hermanos, tíos y tías y entre ellos su abuela quien en este año cumplirá 92 años de vida.

Su mamá, Yolanda Soto, nos contó que durante toda la ceremonia vivió una alegría inigualable. «La felicidad abarcaba mi corazón y todo mi ser. Solo agradecía a Dios y a la Virgen María, por haberme permitido estar en ese lugar y en ese momento presenciando la ordenación, tan anhelada, de mi hijo».

Dirigiéndose a los sodálites nos dejó estas palabras: «Gracias a todos los miembros de la comunidad por su amabilidad conmigo y toda la familia; y por acompañar a Juan Fernando en este paso tan importante en su vida. Gracias por ser tan comprometidos con su vocación de servicio y su perseverancia en la misma».

En este momento especial para nuestro hermano Juan Fernando lo acompañamos sodálites, laicos y sacerdotes, de diversas comunidades del mundo. Entre ellos estuvo José David Correa, Superior General del Sodalicio de Vida Cristian y Mons. José Antonio Eguren, SCV. Arzobispo Metropolitano de Piura y Tumbes (Perú).

La Eucaristía contó con la participación de familias que asisten a la parroquia, miembros del Movimiento de Vida Cristiana y amigos de la comunidad vinculados a las diversas obras apostólicas que realizamos en Denver.

«Me sentí profundamente conmovido: ¡Ya era sacerdote!»

El miércoles por la mañana, día de la ordenación, en Denver estaba nevando como si fuera un regalo para Juan Fernando, a quien le gusta mucho la nieve.

«Yo estaba muy nervioso, pero le había pedido a Dios que me diera paz y serenidad y así fue» nos cuenta Juan Fernando, recordando ese día especial. «Era una paz que no venía de mí (pues yo no logro producir esa paz), era como si el tiempo se parara y yo estuviera solo frente a Dios».

La nieve había dejado de caer por la tarde y a las 18:30, hora de inicio de la Misa, el diácono Juan Fernando ingresaba a la Iglesia con esa paz que había pedido en su oración, con el corazón preparado para estar con el Señor.

P. Juan Fernando Sardi y Mons. Samuel J. Aquila, STL durante la Misa

«Durante la Misa de ordenación hubo momentos muy hermosos donde experimenté muy fuertemente la gracia de Dios, como el momento de la imposición de las manos del obispo y de todos los sacerdotes concelebrantes. Sentía como si ellos me pasaran una “fuerza” que yo no tenía, que venía de ellos y de Dios» nos cuenta emocionado.

«Después de la imposición de las manos (el orden sacerdotal se confiere por medio de la imposición de manos), me sentí profundamente conmovido porque ya era sacerdote, algo que había soñado por 20 años, no lo podía creer. Fue un momento muy especial y no pude contener las lágrimas».

Algo que cada recién ordenado atesora es el momento cuando el Obispo celebrante le dirige algunas palabras. Así fue también para Juan Fernando, quien nos cuenta: «me tocó profundamente el corazón cuando el Obispo dijo que me estaban ordenando en tiempos difíciles para el mundo y para la Iglesia, y que eso demandaba mucho de mí. Me pidió que fuera muy misericordioso en el sacramento de la Reconciliación».

El P. Juan Fernando Sardi aún está acogiendo todas las bendiciones que Dios ha querido derramar sobre su vida en estos días, pero unas palabras que vienen significando mucho para él son las de Juan el bautista: «Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya» (Jn 3, 30)

«No dejar de esperar y no dejar de confiar en Dios»

La experiencia en el camino recorrido hacia su sacerdocio no ha sido fácil, nos cuenta Juan Fernando, pero expresa firmemente: “el Señor nunca me ha abandonado, siempre me ha dado motivos para esperar”.

El nuevo sacerdote P. Juan Fernando Sardi emocionado

«Las palabras que me vienen a la mente es no dejar de esperar y no dejar de confiar en Dios. Pues Él, que ha iniciado esta obra, la llevará a término (si lo dejamos, obviamente)».

Como fruto de su experiencia de vida el P. Juan Fernando nos comparte algunas acciones que le ayudaron en este camino: «Tratar de escucharlo en la oración. Eso es muy importante, aprender a hacer silencio, no sólo exterior sino en el propio corazón para poder escuchar la voz de Dios que nos habla, algo que es muy difícil en la sociedad actual. Aprender a rezar es fundamental y dedicar tiempo todos los días a la oración, a estar con Él».

¡Confíen en Dios! Es un mensaje que el P. Juan Fernando quiere dejar para los jóvenes, agregando que «Él nunca decepciona y siempre cumple sus promesas. ¡Siempre!»

«A mi me cambió totalmente los planes y al principio fue muy difícil dejarlos (dejar mis sueños), pero nada de eso fue en vano… nunca me hubiera imaginado que yo pudiera ser tan feliz (en medio de dificultades y sufrimientos, normales para la vida de cualquier ser humano)».

«No tengan miedo de escuchar a Dios y de hacer lo que Él les pida, como dijo Benedicto XVI: “Él no quita nada y lo da todo”, y si quita algo es porque sobra», agregó el nuevo sacerdote.

¿Qué viene para el P. Juan Fernando Sardi?

Finalmente nos ha compartido un poco de lo que ahora será su misión. El P. Juan Fernando ha sido nombrado Vicario Parroquial y estará colaborando con la vida sacramental y apostólica en la parroquia. También ayudará con el apostolado hispano, ya que tiene una gran cantidad de feligresía de habla hispana.

Acompañemos con nuestras oraciones la misión del nuevo sacerdote sodálite.

Te invitamos a ver las fotos de la ordenación sacerdotal del P. Juan Fernando en Facebook e Instagram.

El P. Juan Fernando junto Mons. Samuel J. Aquila; Mons. José Antonio y hermanos de la comunidad