El P. Emilio Garreaud celebra 35 Años de sacerdocio en Lima
El pasado 14 de agosto, en la víspera de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, la comunidad sodálite y muchos fieles se reunieron en la parroquia Nuestra Señora de la Reconciliación para celebrar con alegría los 35 años de ordenación sacerdotal del P. Emilio Garreaud, quien estuvo acompañado por su familia, amigos, y miembros de la comunidad parroquial.
Durante su homilía, el P. Emilio expresó su profunda gratitud: “Es un día hermoso para este siervo que les habla, para dar gracias a Dios por las bendiciones que ha tenido conmigo”.
“Esta es una buena oportunidad para confesar y reconocer que es el Señor que lo ha hecho todo, ha sido un milagro patente, porque ante la constatación de mi impotencia y debilidad ¿qué podría esperar yo de mí? Por eso, con asombro y sorpresa ante tantas bendiciones, tengo que continuar confesando con el salmista: No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu Nombre da la gloria”, dijo.
“Dios en su providencia me hizo conocer el Sodalicio”
El P. Emilio recordó con cariño el momento en que sintió el llamado al sacerdocio, destacando la providencia de Dios al guiar sus pasos: “Recuerdo muy vivamente esos momentos hermosos del año 1972, en que entró en mi corazón el deseo de seguir al Señor y de repente, en esas cosas de Dios, en su providencia me hizo conocer el Sodalicio. Hoy retrospectivamente, y ya con la vejez de un presbítero, doy gracias a Dios por el don del amor recibido en mi comunidad, ya son muchos años, más de medio siglo”.
A lo largo de estos 35 años, el P. Emilio ha servido en diversas comunidades y proyectos apostólicos encomendados por el Sodalicio, enfrentando tanto momentos de alegría como de dificultad.
“Hemos tenido momentos muy bellos en nuestro peregrinar, pero también dificultades e incomprensiones, también momentos dolorosos, donde nos hemos equivocado, donde el pecado también se ha manifestado entre nosotros y por ello también imploro el perdón delante de ustedes”, manifestó.
Los primeros años de sacerdocio del P. Emilio
En 1989, el P. Emilio Garreaud fue ordenado diácono en la Capilla San José de Progresista y, poco después, sacerdote en la Iglesia San Agustín de Arequipa. Durante sus 15 años en la ciudad, asumió diversos proyectos apostólicos encomendados por el Sodalicio.
En sus reflexiones, el P. Emilio expresó su sincero agradecimiento a su comunidad y al Movimiento de Vida Cristiana por el apoyo recibido en estos primeros años de su sacerdocio. Recordó su labor en “zonas donde se vivía mucha pobreza” y las diversas obras que llevaron esperanza y alivio a quienes más lo necesitaban.
Reconocimiento a la vocación del P. Emilio
En un emotivo momento, el P. Juan Carlos Rivva, párroco y ahijado de confirmación, del P. Emilio, dirigió unas palabras de agradecimiento y reconocimiento a su padrino: “Es el instrumento por el cual el Señor quiso servirse para que yo fuera sodálite y sacerdote. Muchas gracias querido Emilio por tu vida, por tu sacerdocio, por tu fidelidad en medio de situaciones que no han sido fáciles, pero que ciertamente miramos hacia atrás y podemos agradecer y decir qué hermosa es nuestra vida y qué hermosa es nuestra vocación”.
La celebración culminó con un compartir en el salón parroquial, donde los asistentes tuvieron la oportunidad de saludar y felicitar al P. Emilio por su aniversario sacerdotal, reafirmando el cariño y la gratitud de la comunidad por su dedicación y servicio a lo largo de estas tres décadas y media.
Puedes ver el video de la Santa Misa en este enlace.





