P. Gianfranco Ghirlanda dirige Ejercicios Espirituales en Lima

Lima, 27/02/20 (Noticias sodálites — Perú). Del 11 al 18 de febrero 2020, 28 miembros del Sodalicio que viven en distintos países se reunieron en la casa de retiro Alvernia en Lima para realizar sus Ejercicios Espirituales anuales. Este retiro de 8 días estuvo dirigido por el P. Gianfranco Ghirlanda SJ, delegado pontificio para la formación en el Sodalicio, y el tema de los Ejercicios Espirituales fue «El Padre Nuestro».

Sodálites participantes de los Ejercicios Espirituales junto al P. Gianfranco Ghirlanda y al P. Marcelo Gidi

A lo largo de cada día se fue profundizó en la oración del Padre Nuestro. Durante el retiro hubo momentos de meditación, adoración al Santísimo Sacramento, la Santa Misa diaria, así como espacios para la profundización y para la oración personal.

El P. Gianfranco Ghirlanda , el P. Marcelo Gidi, sacerdote jesuita y profesor de la Pontificia Universidad Universidad Gregoriana de Roma, y el P. Héctor Velarde, sacerdote sodálite, acompañaron a los retirantes en los diálogos diarios durante el retiro.

P. Gianfranco Ghirlanda SJ, delegado pontificio para la formación en el Sodalicio, dirigiéndose a los participantes de los Ejercicios Espirituales

«Los Ejercicios Espirituales con el P. Gianfranco fueron una ocasión para experimentar el amor paternal de Dios, recordar que realmente estoy en las Manos del Padre. Me permitió también percibir con más fuerza la invitación a participar de la Vida de Dios. Así, en Cristo —en la medida que el Padre modela la imagen del Hijo en mí— se ordenan todos mis deseos. Nada queda excluido, todo es transfigurado», comentó Cankin Ma sobre su experiencia en los Ejercicios Espirituales.

P. Gianfranco Ghirlanda SJ, delegado pontificio para la formación en el Sodalicio, durante la Santa Misa

Julio Muriel, nos compartió sobre su experiencia que «en la meditación del Padre Nuestro en los ejercicios espirituales, he podido interiorizar en el amor de Dios, en el deseo de acoger el Reino de Dios como un don del amor de Dios y reconocer también las mociones del Espíritu Santo en la oración».

Durante estos días también se recibieron instrucciones sobre las reglas del discernimiento de la primera y segunda semana de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio que ayudaron en las meditaciones personales.